La Agencia de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) ha aprobado el uso de leucovorina para tratar la deficiencia de folato cerebral, un trastorno neurológico poco común. Sin embargo, la agencia ha dejado claro que este fármaco no está autorizado como tratamiento para el autismo.
La decisión, anunciada el pasado 10 de marzo, marca un hito para los pacientes con deficiencia de folato cerebral, una condición genética rara que carecía de opciones terapéuticas aprobadas hasta ahora. Marty Makary, comisionado de la FDA, destacó en un comunicado:
«La aprobación de hoy representa un avance significativo para los pacientes con deficiencia de transporte de folato cerebral debido a la variante FOLR1, una enfermedad genética rara que hasta ahora no tenía opciones de tratamiento aprobadas por la FDA».
¿Qué es la leucovorina y para qué se usa?
La leucovorina es un medicamento recetado principalmente para mitigar los efectos secundarios tóxicos de la quimioterapia, como el metotrexato. Actúa restaurando los niveles de ácido fólico en células sanas que han sido afectadas por el tratamiento oncológico, funcionando como un «agente de rescate» en estos casos.
Deficiencia de folato cerebral: síntomas y prevalencia
La deficiencia de folato cerebral es una condición que suele manifestarse en niños pequeños y puede provocar:
- Retrasos en el desarrollo;
- Convulsiones;
- Anomalías en el movimiento.
Se estima que afecta a 1 de cada millón de personas en el mundo, aunque su prevalencia real es desconocida. Algunos estudios sugieren que entre el 38% y el 70% de los niños con autismo podrían tener esta deficiencia, pero los expertos advierten que estos datos podrían estar inflados debido a pruebas como el FRAT, un análisis de sangre que no siempre es preciso.
Aunque las personas con deficiencia de folato cerebral pueden tener un mayor riesgo de autismo, no todos los autistas presentan esta deficiencia. Alycia Halladay, directora científica de la Autism Science Foundation, celebró la aprobación:
«Esto probablemente les ayudará. El mecanismo está claro. Cualquier alivio sería bienvenido».
Por su parte, Antonio Hardan, profesor de psiquiatría en la Universidad de Stanford, subrayó la importancia de la decisión para los afectados por esta condición rara, pero aclaró que no hay pruebas suficientes para respaldar su uso en el autismo.
El debate sobre leucovorina y autismo
En septiembre de 2025, el entonces presidente Donald Trump y otros funcionarios de su administración insinuaron que la FDA estaba evaluando la aprobación de leucovorina como tratamiento para el autismo. Sin embargo, la agencia no ha proporcionado plazos ni detalles sobre este proceso.
Hasta la fecha, no hay evidencia científica sólida que respalde el uso de leucovorina en el tratamiento del autismo. Los expertos coinciden en que se necesitan más investigaciones antes de considerar su aprobación para esta indicación.