Desde el auge de los chatbots de IA, empresas tecnológicas, aseguradoras y administradores sanitarios han defendido que su implementación en el sector médico reduciría los costes para los pacientes. Mario Schlosser, cofundador y director de tecnología de la aseguradora Oscar Health, llegó a afirmar que la IA era «la única forma» de abaratar las consultas médicas en EE.UU. en los próximos tres a cinco años. Incluso un informe de McKinsey en 2024 estimaba que la IA podría generar ahorros de hasta 360.000 millones de dólares anuales en sanidad.

Sin embargo, lejos de cumplirse estas predicciones, los datos y testimonios de la industria revelan lo contrario: la IA está aumentando los costes sanitarios. Así lo confirman tanto hospitales como aseguradoras, según datos de la publicación especializada Stat.

Los «escribas de IA» que encarecen la sanidad

El principal problema radica en los denominados «escribas de IA», herramientas que transcriben en tiempo real las conversaciones entre médicos y pacientes para generar notas clínicas. Aunque se prometía que estos sistemas ahorrarían tiempo y recursos, en la práctica no han logrado reducir costes, sino todo lo contrario.

«Actualmente, los escribas de IA son inflacionarios, y eso es un problema. Necesitamos tecnología que nos ayude a reducir los costes sanitarios».

Caroline Pearson, directora ejecutiva del Peterson Health Technology Institute, a Stat.

Tres razones por las que la IA eleva las facturas médicas

Los expertos identifican tres factores clave que explican este aumento de costes:

  • Mayor detalle en las notas clínicas: Antes, los médicos agotados por la burocracia tomaban atajos en sus informes, anotando solo lo esencial para facturar consultas «simples», incluso en casos complejos. Con la IA, que registra cada detalle, muchas visitas se clasifican ahora con un nivel de complejidad superior, lo que justifica tarifas más altas.
  • Sugerencias automatizadas de diagnósticos: Los sistemas de IA «empujan» a los médicos a incluir diagnósticos que mencionaron verbalmente pero no anotaron. Como explica Bobby DuPre, director de información médica de FMOL Health: «Ahora hay una herramienta que dice: ‘Hablaste de una infección urinaria, pero no lo anotaste en el diagnóstico. ¿Quieres añadirlo ahora?’».
  • Aumento del volumen de pacientes: Al liberar tiempo que antes se dedicaba a escribir notas, los médicos pueden atender más consultas. En el caso de FMOL Health, los clínicos que usaban escribas de IA atendieron un 22% más de pacientes, lo que se traduce en mayores ingresos por facturación.

Este conjunto de factores ha creado un escenario donde las herramientas diseñadas para abaratar la sanidad están teniendo el efecto contrario. Como señala el análisis, la tecnología por sí sola no puede resolver la tensión entre un sistema sanitario basado en el beneficio económico y la necesidad humana de acceso a una atención asequible.

¿Qué sigue para la IA en sanidad?

Mientras algunas instituciones avanzan en la integración de la IA, como el mayor sistema hospitalario de EE.UU., que según su CEO comenzará a reemplazar radiólogos con sistemas de inteligencia artificial, los resultados hasta ahora son contradictorios. La promesa de eficiencia y ahorro choca con una realidad donde la tecnología, en manos de un sistema con incentivos económicos, puede agravar los problemas que pretendía resolver.

Fuente: Futurism