El Día de la Madre en Estados Unidos sigue siendo una fecha clave para el consumo, pero la llamada 'momflación' —la inflación específica que afecta a los productos típicos de esta celebración— está cambiando los hábitos de gasto de los estadounidenses. Aunque los precios suben, muchos prefieren recortar en otros ámbitos antes que reducir el presupuesto dedicado a mamá.

El gasto en regalos alcanza cifras récord

Según la National Retail Federation, el gasto total en el Día de la Madre de 2024 superará los 38.000 millones de dólares, un nuevo récord que supera los 35.700 millones registrados en 2023. Las flores siguen siendo el regalo más popular, con un 75% de los consumidores planeando comprarlas.

Estrategias de ahorro: menos regalos, pero más selectivos

Los datos de Numerator revelan que el 43% de los compradores buscará cupones o promociones, mientras que un 30% reducirá la cantidad de regalos y un 26% optará por productos más económicos. Plataformas como RetailMeNot confirman esta tendencia: los consumidores priorizan experiencias de calidad, como pasar tiempo juntos, antes que obsequios caros.

Sin embargo, el 55% de los compradores admite que podría gastar más de lo planeado, según LendingTree. La presión inflacionaria no frena el deseo de honrar a las madres, pero sí obliga a replantear las compras.

Las flores, un lujo cada vez más caro

El precio de los ramos ha subido un 16% en un año, según Groundwork Collaborative, lo que añade unos 441 millones de dólares extra al gasto total en flores. Las causas incluyen aranceles a las importaciones y el aumento de los costes de transporte aéreo. La Cámara de Comercio de EE.UU. estima que estos nuevos aranceles podrían suponer un impuesto adicional de 25 millones de dólares en los bouquets del Día de la Madre.

Brunch: ¿una alternativa más asequible?

Aunque salir a comer también se ha encarecido, Wells Fargo prevé que los estadounidenses gasten un 4% más en restaurantes durante esta celebración. El precio medio de la factura rondará los 67 dólares, según sus proyecciones.

Michael Swanson, economista jefe de agricultura de Wells Fargo, señala que el brunch podría ser una opción más económica este año gracias a la bajada del precio de los huevos. En cambio, las cenas con carne —como filetes— seguirán siendo caras por la inflación en el sector ganadero.

El valor emocional gana terreno al precio

«Los consumidores buscan regalos que transmitan significado, no solo un precio bajo. Tiempo en familia, alivio de responsabilidades o ayuda con las tareas domésticas son los obsequios que más valoran», explica un portavoz de RetailMeNot.

En definitiva, la 'momflación' está redefiniendo las celebraciones: menos ostentación, pero con la misma intención de demostrar cariño. Los estadounidenses recortan en cantidad para mantener la calidad emocional de sus gestos.

Fuente: Axios