Un reciente estudio sugiere que la metformina, un medicamento comúnmente recetado para la diabetes tipo 2, podría ofrecer beneficios similares a los del ejercicio en pacientes con cáncer de próstata. Los investigadores descubrieron que este fármaco aumenta los niveles de una molécula asociada al control del apetito y el peso, incluso en personas que no pueden realizar actividad física.

Aunque la metformina no reemplaza los efectos del ejercicio, podría ser una herramienta útil para gestionar el aumento de peso y los problemas metabólicos derivados de los tratamientos contra el cáncer de próstata. Este hallazgo, publicado en la revista EMBO Molecular Medicine, abre nuevas perspectivas para mejorar la calidad de vida de los pacientes durante y después del tratamiento.

El papel del ejercicio y la metformina en el cáncer de próstata

El ejercicio regular está vinculado a múltiples beneficios para la salud, incluyendo la reducción del riesgo de desarrollar cáncer. En el caso del cáncer de próstata, la actividad física es especialmente relevante, ya que los tratamientos hormonales pueden provocar aumento de peso y alteraciones metabólicas.

Durante años, los científicos han estudiado una molécula llamada N-lactoil-fenilalanina (Lac-Phe), que se libera durante el ejercicio y está relacionada con la pérdida de peso y la disminución del apetito. Recientemente, se observó que la metformina también estimula la producción de esta molécula, incluso en personas con cáncer de próstata.

Resultados del estudio: metformina y niveles de Lac-Phe

En un estudio exploratorio, los investigadores analizaron muestras de sangre de hombres con cáncer de próstata que participaban en un ensayo clínico llamado BIMET-1. Los participantes, todos con sobrepeso u obesidad pero sin diabetes, fueron divididos en dos grupos: uno recibió atención estándar y el otro, además, tomó metformina a dosis de 1.000 mg dos veces al día.

Los resultados mostraron que los niveles de Lac-Phe en los pacientes que tomaban metformina eran comparables a los observados en corredores de ultramaratón tras un intenso ejercicio.

«El metabolismo alterado es una de las características del cáncer. Por eso nos preguntamos: ¿qué ocurre con los pacientes con cáncer tratados con metformina?», explicó el doctor Marijo Bilusic, oncólogo médico y autor principal del estudio. «Nos sorprendió descubrir que los niveles de Lac-Phe en nuestros pacientes con cáncer de próstata eran idénticos a los de los ultramaratonistas. Esto nunca se había reportado antes».

Aunque la metformina no mejoró directamente la respuesta al tratamiento (como los niveles de PSA o el crecimiento tumoral), sí se asoció con una mejor gestión del peso, incluso en pacientes que recibían terapia antiandrogénica, conocida por favorecer el aumento de peso.

¿Puede la metformina sustituir al ejercicio?

El doctor S. Adam Ramin, urólogo oncólogo y director médico de Urology Cancer Specialists en Los Ángeles (EE.UU.), quien no participó en el estudio, calificó los resultados como «un estudio preliminar intrigante», pero advirtió que se necesitan más investigaciones para confirmar estos hallazgos.

La metformina, aprobada originalmente para la diabetes, ha demostrado en estudios recientes que puede mejorar la salud metabólica y ayudar a controlar el peso. En el caso de los pacientes con cáncer de próstata, este fármaco podría ser una opción complementaria para mitigar los efectos secundarios de los tratamientos, especialmente en aquellos que no pueden realizar ejercicio físico.

Conclusión: un paso hacia tratamientos personalizados

Aunque los resultados son prometedores, los expertos insisten en que la metformina no debe considerarse un sustituto del ejercicio. La actividad física sigue siendo esencial para la salud general y el bienestar de los pacientes con cáncer. Sin embargo, este estudio abre la puerta a nuevas investigaciones sobre cómo integrar fármacos como la metformina en protocolos de tratamiento más personalizados.

Para los pacientes con cáncer de próstata, especialmente aquellos que enfrentan desafíos metabólicos durante el tratamiento, la metformina podría convertirse en una herramienta adicional para mejorar su calidad de vida.

Fuente: Healthline