Los fármacos GLP-1, como Ozempic y Mounjaro, se han convertido en herramientas clave para el tratamiento de la obesidad gracias a su eficacia en la pérdida de peso. Sin embargo, un estudio reciente publicado en medRxiv —aún no revisado por pares— sugiere que Mounjaro (tirzepatida) podría reducir más la masa muscular que Ozempic (semaglutida).
¿Por qué Mounjaro pierde más masa muscular?
La investigación analizó a 7.965 pacientes que iniciaron tratamiento con GLP-1. De ellos, 6.196 usaban semaglutida y 1.769, tirzepatida. Los resultados mostraron que:
- Los usuarios de tirzepatida perdieron un 1,1% más de masa muscular que los de semaglutida en los primeros 3 meses.
- Esta diferencia aumentó al 2% a los 12 meses.
Jeffrey Lee, cirujano plástico y experto en GLP-1, explica que «la tirzepatida es más potente que la semaglutida, y con una pérdida de peso más agresiva, es común que también se pierda más masa muscular».
¿Por qué es importante la masa muscular?
La masa muscular no solo define la fuerza física, sino que también influye en:
- El metabolismo basal.
- La movilidad y prevención de lesiones.
- La energía y resistencia.
Una pérdida excesiva de músculo puede derivar en:
- Fatiga crónica.
- Mayor riesgo de caídas o fracturas.
- Dificultad para realizar actividades cotidianas.
Factores que aumentan el riesgo de pérdida muscular
El estudio identificó varios perfiles con mayor vulnerabilidad:
- Dosis altas o tratamientos prolongados con GLP-1.
- Baja tolerancia al ejercicio durante el tratamiento.
- Enfermedades musculoesqueléticas previas.
Además, se observó que el 10% de los usuarios de tirzepatida lograron una pérdida del 20% de su peso, pero también registraron una reducción del 5% en su masa muscular. En cambio, este patrón fue menos frecuente con semaglutida.
¿Cómo minimizar la pérdida de músculo con GLP-1?
Los expertos recomiendan:
- Combinar el tratamiento con ejercicio de fuerza, como entrenamiento con pesas o resistencia.
- Mantener una dieta rica en proteínas para preservar la masa muscular.
- Ajustar las dosis bajo supervisión médica, especialmente en pacientes con riesgo elevado.
«La clave está en equilibrar la pérdida de grasa con la preservación muscular. Un enfoque personalizado, que incluya actividad física y nutrición adecuada, puede marcar la diferencia», señala Lee.
Conclusión: ¿Qué fármaco elegir?
Aunque Mounjaro puede ser más efectivo para perder peso, su impacto en la masa muscular es un factor a considerar. Ozempic podría ser una opción más adecuada para quienes priorizan la preservación muscular, especialmente en tratamientos a largo plazo.
En cualquier caso, la decisión debe tomarse con un profesional sanitario, quien evaluará el perfil del paciente y los objetivos terapéuticos.