Snoqualmie, Washington — La polémica en torno a los riesgos de los sistemas de almacenamiento de energía con baterías, avivada por el incendio ocurrido en Moss Landing (California) en 2021, ha generado una fuerte oposición en Snoqualmie, una ciudad de unos 14.000 habitantes en las montañas Cascade. Allí, la empresa Jupiter Power intenta construir el proyecto Cascade Ridge Resiliency Energy Storage, una instalación de 130 megavatios ubicada en terrenos no incorporados del condado de King, cerca de una subestación eléctrica.

La reacción de los vecinos ha sido contundente: más de 650 personas se manifestaron este fin de semana contra el proyecto, justo cuando Jupiter Power presentó su solicitud ante las autoridades del condado. La oposición está liderada por Snoqualmie Valley for Responsible Energy (SVRE), un grupo local que advierte sobre los peligros de la fuga térmica en sistemas de baterías, un fenómeno que estuvo detrás del incendio de Moss Landing.

En sus materiales de campaña, SVRE señala que «la química de las baterías propuesta para Cascade Ridge no ha sido verificada en ningún documento público» y advierte que incidentes recientes demuestran los riesgos involucrados. Por su parte, Jupiter Power ha intentado contrarrestar estas críticas con su propia coalición, «Keep the Lights On!», que incluye a sindicatos locales y algunos ecologistas, como voluntarios de Sierra Club. Este grupo argumenta que la tecnología actual de almacenamiento de baterías es muy diferente a la que falló en Moss Landing.

Sin embargo, las voces críticas están ganando terreno. En una reunión especial el miércoles por la noche, el ayuntamiento de Snoqualmie votó a favor de enviar una carta a las autoridades locales y a la compañía Puget Sound Energy (PSE) solicitando la reubicación del proyecto. En el borrador de la misiva, los concejales instan a considerar «alternativas dentro del sistema de transmisión y distribución de PSE para abordar las preocupaciones planteadas».

Jupiter Power respondió que «agradece cualquier retroalimentación de la comunidad», mientras que el condado de King declaró que «entiende las preocupaciones». PSE, por su parte, aclaró que no ha recibido oficialmente la notificación del ayuntamiento y, por tanto, no puede comentar al respecto.

Este nivel de oposición en el terreno podría complicar la aprobación del proyecto, especialmente si las autoridades estatales deciden priorizar la seguridad pública. El sector del almacenamiento energético en EE.UU. debería prestar atención a este caso, que podría sentar un precedente.

Oposición a centros de datos en Virginia

Mientras tanto, en el condado de Prince William, Virginia, conocido como «Data Center Alley», la semana también ha sido convulsa para los proyectos de centros de datos. La desarrolladora Compass Datacenters, filial de Brookfield, anunció su retirada del polémico proyecto Digital Gateway tras una decisión judicial que revocó las rezonificaciones clave necesarias para su construcción. Además, el condado votó a favor de retirar su defensa legal en apoyo al proyecto, una medida que ha sido celebrada por grupos críticos con la expansión de los centros de datos vinculados a la inteligencia artificial.