El título en inglés de la nueva película de Ryusuke Hamaguchi, "All of a Sudden", podría sugerir un giro inesperado, pero nada más lejos de la realidad. Con una duración de tres horas y dieciséis minutos, se trata de la película más larga en la Competencia Oficial del Festival de Cannes 2024, solo superada por "Aquí" de Tiago Guedes en siete minutos. Dirigida por el aclamado realizador de "Drive My Car" —nominada al Oscar a Mejor Película— y "Asako I & II", esta obra exige paciencia al espectador, pero recompensa con una experiencia cinematográfica rica en matices y diálogos.
La trama gira en torno a una conversación nocturna entre dos mujeres de realidades opuestas. Marie-Lou Fontaine (Virginie Efira), una francesa que dirige una residencia de ancianos en París y habla japonés por su formación en antropología, y Mari Morisaki (Tao Okamoto), una directora de teatro japonesa con cáncer terminal que domina el francés tras estudiar en París. Ambas se enfrentan a sus propias luchas personales mientras exploran un método de cuidado llamado Humanitude, que busca tratar a los pacientes como seres humanos completos, aunque requiere más tiempo y esfuerzo que los métodos tradicionales.
La película alterna entre el francés y el japonés, reflejando los orígenes de sus protagonistas. Todo comienza cuando Marie-Lou, abrumada por el estrés laboral, decide mudarse a uno de los apartamentos de la residencia para estar disponible ante cualquier emergencia. Durante un trayecto en autobús, ve a un niño no verbal y agitado persiguiendo el vehículo. Su instinto de cuidadora la lleva a intervenir, calmándolo hasta que llegan un hombre mayor y una mujer joven para explicarle que el niño, Tomoki, es autista grave. Los tres están en París para representar una obra experimental titulada "Up Close, No One Is Normal", cuyo título resuena con Marie-Lou.
Invitada por Mari, Marie-Lou asiste a la representación, un monólogo de una hora sobre el cierre de los manicomios en Italia. La escena, intensa y prolongada, ejemplifica el estilo de Hamaguchi: diálogos extensos y un ritmo deliberadamente lento que invitan a la reflexión. La película, con múltiples finales posibles, recuerda al desenlace épico de "El retorno del Rey", pero con un enfoque íntimo y humano.
Con esta obra, Hamaguchi consolida su reputación como uno de los directores más originales del cine contemporáneo, capaz de combinar profundidad emocional con una narrativa audaz. "All of a Sudden" no es una película para ver con prisas, sino para saborear, como un buen vino que revela sus capas con el tiempo.