Toyota ha batido récords en China con el lanzamiento de su nuevo vehículo eléctrico insignia, el bZ7. En solo una hora, la marca japonesa recibió más de 3.100 pedidos de este SUV, que destaca por su tamaño, tecnología y precio competitivo.
Desarrollado en colaboración con GAC-Toyota, el bZ7 se posiciona como una alternativa atractiva frente a modelos como el Tesla Model S o el Model 3. Con una longitud de 5.130 mm y una batalla de 3.020 mm, supera al Model S en dimensiones, pero su precio comienza en 147.800 yuanes (unos 21.500 dólares), por debajo incluso del Model 3 en el mercado chino.
Un precio imbatible y tecnología avanzada
El bZ7 ofrece dos opciones de batería: una de 71 kWh y otra de 88 kWh, con autonomías según el ciclo CLTC de hasta 710 km. Además, cuenta con carga rápida que añade 300 km en solo 10 minutos.
En el interior, el vehículo sorprende con asientos de gravedad cero que incluyen funciones de calefacción, ventilación y masaje. El salpicadero alberga una pantalla flotante de 15,6 pulgadas con el sistema HarmonyOS de Huawei, integrada con el ecosistema de Xiaomi para controlar dispositivos inteligentes del hogar.
Seguridad y asistencia al conductor
Toyota equipa el bZ7 con un paquete avanzado de asistencia al conductor que incluye:
- Láser lidar en el techo
- Cinco radares de ondas milimétricas
- Once cámaras de alta definición
- Diez sensores ultrasónicos
En total, 27 sensores para garantizar la seguridad, aunque también podrían convertirse en un desafío técnico para futuros propietarios.
Un rival para el mercado chino
El éxito inicial del bZ7 refleja la estrategia de Toyota para competir en el saturado mercado chino de vehículos eléctricos. Con un precio agresivo y un equipamiento tecnológico destacado, el modelo se presenta como una opción atractiva para los consumidores que buscan lujo y funcionalidad sin pagar el sobreprecio de marcas premium.