El expresidente Donald Trump está ejerciendo un control sin precedentes sobre el Partido Republicano, interviniendo en las primarias para evitar fracturas internas que debiliten al partido de cara a las elecciones de mitad de mandato, consideradas clave para su futuro político.
Según operativos republicanos, si el GOP logra mantener el control del Congreso en noviembre, el papel de Trump será determinante. Su estrategia, calificada de "implacable", incluye respaldar a candidatos con mayor probabilidad de victoria y presionar a rivales para que abandonen las carreras, evitando así divisiones que agoten los recursos del partido.
Datos clave: Trump rompe récords en respaldos a candidatos
Los números reflejan la magnitud de su influencia:
- 95% de los 217 miembros de la Conferencia Republicana de la Cámara de Representantes han recibido su apoyo, incluyendo 43 candidatos en los 60 distritos más disputados según el Cook Political Report.
- En el Senado, Trump ha respaldado a candidatos en casi dos tercios de las carreras senatoriales.
- Mientras, los demócratas enfrentan primarias costosas y divisivas que podrían dejar a sus candidatos debilitados para las elecciones generales.
Tácticas agresivas: ejemplos recientes
La estrategia de Trump se ha hecho evidente en casos concretos:
- Kentucky (Senado): Trump pidió a Nate Morris, amigo de Donald Trump Jr. y respaldado por el activista conservador Charlie Kirk, que abandonara la carrera. Finalmente, Trump anunció que lo nombraría embajador.
- Colorado (Cámara de Representantes): En marzo, Trump retiró su apoyo a Hope Scheppelman, quien desafiaba al diputado republicano Jeff Hurd. Tras su retirada, Scheppelman fue nombrada para un cargo en la administración.
- Michigan (Senado): Trump presionó al diputado Bill Huizenga para que no se presentara contra el exdiputado Mike Rogers, instándole a buscar la reelección con su respaldo. Huizenga cedió, aunque no sin resentimiento.
Motivaciones y riesgos de su intervención
Según fuentes cercanas a Trump, el expresidente decidió tomar un papel activo en las primarias tras asumir el cargo en 2017, con el objetivo de proteger a los diputados más vulnerables. Su razonamiento era claro: "Cuanto antes actúe, menos expuestos estarán a desafíos internos que los debiliten".
Sin embargo, esta estrategia conlleva riesgos. Al respaldar candidatos tan pronto, Trump perdió una herramienta clave de presión sobre legisladores clave para aprobar leyes críticas.
Lo que dicen los aliados
"El presidente y su equipo merecen más reconocimiento por moldear este escenario. Su intervención temprana permite a nuestros candidatos en los distritos más difíciles centrarse en lo esencial: derrotar a los demócratas".
Críticas desde la base MAGA
La decisión de Trump de respaldar a candidatos que considera más electables ha generado rechazo entre algunos seguidores del movimiento Make America Great Again (MAGA). Un activista conservador escribió en X tras el respaldo a Andy Barr: "Esto es lo que dicen que el MAGA está muerto. Todo lo que el MAGA se opone, Andy Barr lo apoya".
Excepciones notables
Aunque Trump ha intervenido en la mayoría de las primarias, hay excepciones. Por ejemplo, en la carrera por el Senado de Texas, donde los senadores John Cornyn y el fiscal general del estado compiten, Trump ha optado por no tomar partido.