Un pez invasor desencadena una disputa política

El pez carpa asiática, una especie invasora que amenaza los ecosistemas de los Grandes Lagos, se ha convertido en el centro de una nueva polémica entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el gobernador de Illinois, JB Pritzker. Lo que comenzó como un esfuerzo para controlar el crecimiento de algas en estanques y plantas de tratamiento hace 50 años, se ha transformado en una crisis ambiental que ahora enfrenta a dos figuras políticas clave.

El proyecto Brandon Road: una barrera de 1.150 millones de dólares

Ante el avance de la carpa asiática hacia los Grandes Lagos, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE.UU. diseñó un ambicioso proyecto de 1.150 millones de dólares para contener su expansión. La iniciativa, ubicada en el río Des Plaines, cerca de Chicago, incluye tecnologías como barreras eléctricas, explosiones acústicas, cortinas de burbujas y esclusas especiales capaces de expulsar a los peces invasores.

El pasado jueves, la administración Trump anunció que transferiría la gestión del proyecto Brandon Road Interbasin, ubicado en el área de Chicago, a las autoridades de Michigan. En un comunicado publicado en X, Adam Telle, subsecretario del Ejército para Obras Civiles, justificó la decisión afirmando que el gobierno federal estaba "avanzando agresivamente" en el proyecto y que era necesario "sacar la gestión de Illinois".

Según el comunicado, "el presidente Trump siempre ha sido un defensor de mantener a la carpa asiática fuera de los Grandes Lagos". Telle añadió que "los socios en los estados de los Grandes Lagos no pueden permitir que un estado ejerza una influencia indebida y utilice el proyecto para jugar a la política".

Acusaciones cruzadas entre Trump y Pritzker

El gobierno federal acusó a Illinois de ser un "socio poco fiable", señalando retrasos en los pagos y compromisos incumplidos con respecto a terrenos y financiación. Sin embargo, el gobernador JB Pritzker respondió en la misma red social, negando las acusaciones y tachando la decisión de Trump como un "truco político".

"Illinois ha cumplido con sus compromisos. Trump debe dejar de lado este truco político, liberar los fondos, reactivar el proyecto y proteger los Grandes Lagos", declaró Pritzker.

El gobernador advirtió además que Illinois está dispuesto a llevar el asunto a los tribunales, subrayando que "Illinois es dueño de los terrenos donde se construirá el proyecto Brandon Road. Trump no puede simplemente decidir regalarlos".

Un acuerdo firmado y un proyecto en riesgo

El 1 de julio de 2024, Illinois, Michigan y el Cuerpo de Ingenieros del Ejército firmaron un acuerdo para ejecutar el proyecto Brandon Road. Como parte del convenio, Illinois se comprometió a aportar aproximadamente 50 millones de dólares, fondos que ya se han utilizado para el diseño y los primeros trabajos de construcción. Además, el estado adquirió un tramo de 50 acres de lecho fluvial y 2,75 acres adicionales cerca del río, siguiendo las indicaciones del Cuerpo de Ingenieros.

Sin embargo, parte de estos terrenos podrían estar afectados por la contaminación histórica de cenizas de carbón, un problema que Illinois también deberá asumir para su remediación, según lo establecido en el acuerdo.

Michigan se suma al esfuerzo para proteger los Grandes Lagos

La gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, ha trabajado codo con codo con Illinois y el gobierno federal para impulsar el proyecto Brandon Road "con urgencia", según declaró su secretaria de prensa, Stacey LaRouche. "La gobernadora Whitmer continuará trabajando para avanzar en el proyecto y proteger nuestros lagos, impulsando el crecimiento económico para las generaciones futuras", añadió LaRouche.

¿Qué está en juego?

La carpa asiática representa una grave amenaza para los Grandes Lagos, uno de los ecosistemas de agua dulce más importantes del mundo. Su presencia podría alterar el equilibrio ecológico, afectar a la pesca comercial y recreativa, y dañar la economía regional, valorada en miles de millones de dólares. El proyecto Brandon Road es una de las principales líneas de defensa para evitar la invasión de esta especie.

Mientras tanto, la disputa política entre Trump y Pritzker amenaza con retrasar o incluso paralizar los avances en la construcción de la barrera. La falta de fondos y la incertidumbre sobre la gestión del proyecto podrían poner en riesgo la protección de los Grandes Lagos y el futuro económico de la región.

Fuente: Grist