El gigante alemán Volkswagen ha visto cómo sus beneficios se desplomaban un 14% en el primer trimestre de 2024, arrastrados por la combinación de aranceles en Estados Unidos y una demanda en claro retroceso, especialmente en China. Aunque la compañía asegura estar avanzando en su plan de recuperación, los datos reflejan una batalla aún pendiente.
En el primer trimestre, el grupo registró unos ingresos de 75.700 millones de euros (88.300 millones de dólares), una ligera caída interanual, mientras que el beneficio operativo se desplomó más de un 14%, hasta los 2.500 millones de euros (2.900 millones de dólares). Aunque no se trata de una caída catastrófica, sí está lejos de los objetivos planteados por la compañía.
Las causas del declive
Volkswagen atribuye sus dificultades a varios factores clave:
- Aranceles en EE.UU.: Los impuestos a la importación están afectando gravemente a las ventas en el mercado norteamericano.
- Demanda en declive en China: El principal mercado de la compañía registró una caída del 20% en entregas.
- Caída en Norteamérica: Las ventas en esta región también retrocedieron un 9%.
A pesar de estos desafíos, Volkswagen ha logrado algunos avances. La compañía ha reducido sus costes estructurales en alrededor de 1.000 millones de euros y ha logrado un flujo de caja positivo de 2.000 millones de euros en su división automotriz, una mejora significativa respecto al año anterior. Además, las órdenes en Europa han aumentado un 15%, lo que sugiere que los clientes europeos siguen mostrando interés por los nuevos modelos de la marca.
Divisiones en números: luces y sombras
El análisis por divisiones revela un panorama desigual dentro del grupo:
Marcas principales: crecimiento del 38% en beneficios
La división de Marcas Principales, que incluye modelos como el VW Polo, Skoda y Seat, logró un beneficio operativo de 1.500 millones de euros, un 38% más que el año anterior. Este aumento se debe a un mejor control de costes y una estrategia de precios más competitiva.
División Premium: Audi y Bentley resisten
La división Premium, que engloba marcas como Audi, Bentley, Lamborghini y Ducati, logró mantener sus ingresos a pesar de la caída en ventas, con un ligero aumento en los beneficios.
División de Lujo Deportivo: Porsche en caída libre
La situación es más crítica en la división de Lujo Deportivo. Porsche registró una caída del 22% en sus beneficios, con un descenso del 15% en volúmenes de venta, agravado por el impacto de los aranceles.
Además, CARIAD, la división de software responsable del retraso en el lanzamiento del Macan Eléctrico, sigue acumulando pérdidas, aunque estas se han reducido gracias a los avances en desarrollo.
El plan de Volkswagen para recuperarse
Arno Antlitz, director financiero y de operaciones del grupo, ha reconocido que el beneficio operativo actual, del 4,3%, sigue siendo demasiado bajo. Según Antlitz, los planes de reducción de costes actuales no son suficientes y la compañía se propone simplificar su cartera de productos, plataformas tecnológicas y procesos de toma de decisiones para lograr más ahorros.
Aunque Volkswagen no ha detallado las medidas concretas, se espera que algunas líneas de modelos o variantes puedan ser eliminadas, mientras que otras podrían trasladar su producción a plantas más económicas.
«El beneficio operativo sigue siendo demasiado bajo. Los planes de reducción de costes actuales no son suficientes». — Arno Antlitz, CFO y COO de Volkswagen Group