Volkswagen ha anunciado que el lanzamiento del Golf eléctrico de novena generación se retrasará hasta 2030 o incluso más tarde. La decisión responde a la necesidad de garantizar que el modelo masivo esté libre de problemas técnicos antes de su llegada al mercado, evitando así el fracaso comercial que sufrió el Volkswagen ID.3 en su lanzamiento.
Razones del retraso
Thomas Schäfer, CEO de la marca Volkswagen, explicó durante el Foro Future of the Car organizado por el Financial Times en Londres que la compañía ya cuenta con una cartera de vehículos eléctricos suficiente para cubrir la demanda actual. «Tenemos una línea de productos fantástica que no necesita un Golf eléctrico en 2028», declaró Schäfer.
El retraso también está vinculado a la implementación de la nueva plataforma SSP (Scalable Systems Platform), que reemplazará a la arquitectura MEB utilizada en los modelos eléctricos actuales de Volkswagen. Esta plataforma, que incorpora tecnología de 800 voltios y software desarrollado en colaboración con Rivian, requiere más tiempo para su integración y pruebas.
Nuevos modelos eléctricos en el horizonte
Mientras llega el nuevo Golf eléctrico, Volkswagen sigue ampliando su catálogo de vehículos eléctricos asequibles. Entre los modelos más destacados se encuentran:
- El ID.3 Neo, una versión actualizada del ID.3.
- El ID. Polo, un modelo compacto eléctrico.
- El ID. Cross, previsto para finales de este año.
- El ID. Tiguan, un SUV eléctrico.
Además, el Golf actual seguirá en producción, aunque su fabricación se trasladará de Wolfsburg (Alemania) a una planta en México a mediados de 2027. Volkswagen también ha confirmado que el modelo actual recibirá actualizaciones estéticas para asemejarse al futuro Golf eléctrico.
¿Qué es la plataforma SSP?
La Scalable Systems Platform (SSP) es la nueva arquitectura modular de Volkswagen diseñada para sustituir a la MEB. Esta plataforma permitirá una mayor flexibilidad en el desarrollo de vehículos eléctricos, integrando sistemas de 800 voltios y software avanzado desarrollado junto a Rivian. Su implementación será gradual, comenzando con modelos de Audi, seguido de Porsche y, finalmente, de Volkswagen.
«La integración de esta nueva arquitectura en un vehículo tan popular como el Golf no puede hacerse de manera apresurada», explicó un portavoz de Volkswagen.