Un estudio detecta la presencia de la ameba "come cerebros" en aguas termales de parques nacionales
Un reciente estudio del Servicio Geológico de EE.UU. (USGS) y otras instituciones, publicado en la revista ES&T Water de la American Chemical Society, ha confirmado la presencia de la Naegleria fowleri, conocida popularmente como "ameba come cerebros", en aguas termales de tres parques nacionales estadounidenses.
Los investigadores analizaron 185 muestras de agua de cinco áreas protegidas entre 2016 y 2024: Yellowstone, Grand Teton, el Lago Mead, el Parque Nacional Olympic y el Monumento Nacional Volcánico Newberry. Los resultados revelaron que el 34% de las muestras (63 en total) dieron positivo en Yellowstone, el Lago Mead y Grand Teton, mientras que en Olympic y Newberry no se detectó presencia de la ameba.
Importante: Hasta la fecha, no se han registrado infecciones ni muertes asociadas a esta ameba en estos lugares.
¿Qué es la Naegleria fowleri y por qué es peligrosa?
La Naegleria fowleri es un microorganismo unicelular que habita en aguas dulces cálidas, como lagos, ríos y manantiales termales. Su nombre popular proviene de su capacidad para infectar y destruir el tejido cerebral, causando una enfermedad conocida como meningoencefalitis amebiana primaria (PAM).
Según los datos de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU., las infecciones por esta ameba son extremadamente raras, pero cuando ocurren, son casi siempre mortales (con una tasa de letalidad del 98%).
Desde 1962 hasta 2024, se han reportado 167 casos en EE.UU., de los cuales solo cuatro personas sobrevivieron.
¿Cómo se produce la infección?
La infección ocurre cuando el agua contaminada con la ameba entra por la nariz y alcanza el cerebro. No se transmite por beber agua ni de persona a persona.
Los factores de riesgo incluyen:
- Baños o inmersiones en aguas dulces cálidas, especialmente en verano tras períodos de altas temperaturas.
- Bucear o saltar de cabeza en aguas estancadas o poco profundas.
- Remover el sedimento en zonas de aguas termales o ríos.
¿Cómo reducir el riesgo de infección?
Los expertos de los CDC recomiendan las siguientes medidas para minimizar el riesgo:
- Usar pinzas nasales al sumergirse en aguas dulces o termales.
- Evitar bucear o saltar de cabeza en aguas desconocidas o poco profundas.
- Mantener la cabeza fuera del agua en manantiales termales.
- No remover el fondo de ríos, lagos o manantiales, ya que la ameba prolifera en sedimentos cálidos.
Síntomas de la infección por Naegleria fowleri
Los primeros síntomas de la PAM aparecen entre 1 y 9 días después de la exposición y pueden incluir:
- Dolor de cabeza intenso.
- Fiebre.
- Náuseas y vómitos.
- Rigidez en el cuello.
- Confusión y desorientación.
- Pérdida de equilibrio.
- Alucinaciones.
La enfermedad progresa muy rápidamente. Según los CDC, la mayoría de los pacientes fallecen en un plazo de 18 días tras la aparición de los primeros síntomas, y muchos entran en coma tras solo 5 días.
Nota importante: Aunque el riesgo de infección es bajo, es fundamental conocer los síntomas y actuar con rapidez si se sospecha de una exposición. La PAM requiere atención médica inmediata.