El comisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA), Marty Makary, ha anunciado su dimisión tras solo 13 meses en el cargo. Su salida llega en un momento de gran inestabilidad organizativa, controversias en la aprobación de medicamentos y fuertes tensiones con la administración del presidente Donald Trump.

Según fuentes cercanas a la agencia, Kyle Diamantas, actual subcomisionado de Alimentos de la FDA, ocupará el puesto de forma interina hasta que se designe un nuevo titular.

Un mandato marcado por la polémica

Bajo el liderazgo de Makary, la FDA se convirtió en el centro de atención por decisiones controvertidas que generaron división tanto en el ámbito político como en el sector sanitario. Su gestión estuvo en el punto de mira del secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., quien ha impulsado cambios radicales en la política sanitaria.

La salida de Makary implica que la administración Trump deberá cubrir tres puestos clave confirmados por el Senado, entre ellos los de director de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y cirujano general.

Principales controversias durante su mandato

  • Píldoras abortivas: Makary mantuvo las normas liberalizadas para la dispensación de la píldora abortiva mifepristona, lo que generó críticas de grupos provida, que exigían su revocación y el restablecimiento de requisitos presenciales.
  • Cigarrillos electrónicos con sabores: El presidente Trump tuvo que presionar a Makary para que aprobara los cigarrillos electrónicos con sabores, inicialmente rechazados por el comisionado.
  • Vacunas y fármacos para enfermedades raras: La FDA bajo su dirección rechazó la aprobación de ciertos medicamentos para enfermedades raras, decisiones que generaron rechazo en inversores y expertos del sector.
  • Pruebas en animales: Aunque Makary impulsó medidas para reducir el uso de animales en pruebas, estas iniciativas no lograron calmar las críticas.

Críticas internas y presión política

Makary, médico e investigador de la Universidad Johns Hopkins, enfrentó críticas internas por no alinear algunas de las prioridades del presidente Trump. Además, inversores del sector sanitario le reprocharon decisiones regulatorias impredecibles que afectaron a fármacos prometedores.

En un intento por modernizar la agencia, Makary lanzó iniciativas como ensayos clínicos en tiempo real y la concesión de vales para acelerar la revisión de tratamientos alineados con las prioridades de la administración. Sin embargo, estas medidas no lograron apaciguar las tensiones.

«Makary es un gran profesional, pero estaba teniendo algunas dificultades». — Donald Trump, presidente de EE.UU.

Trump evitó confirmar si había despedido o pedido la dimisión de Makary, aunque reconoció que su salida era inminente.

Futuro de la FDA y desafíos pendientes

La salida de Makary deja a la FDA en un momento crítico, con una alta rotación en puestos clave. En el último año, el centro de medicamentos de la agencia ha tenido hasta cuatro directores diferentes.

La elección de su sucesor será clave para definir la dirección de la política sanitaria de la administración Trump. Según el analista Chris Meekins de Raymond James, encontrar un candidato que satisfaga tanto a la industria como a los grupos de presión será un reto complejo.

Mientras la administración busca dejar atrás las controversias en torno a las vacunas, la designación del nuevo comisionado enviará un mensaje claro sobre si se priorizan cambios reales en la política sanitaria.

Fuente: Axios