Cuando se habla de entrevistas de trabajo, lo habitual es pensar en procesos estructurados con preguntas técnicas y evaluaciones formales. Sin embargo, existe otro tipo de encuentro igual de importante, pero menos analizado: la entrevista informal. Estas conversaciones, que suelen desarrollarse en cafés, restaurantes o incluso por videollamada, carecen de un formato definido y sus criterios de éxito no siempre están claros.
¿Por qué las entrevistas informales son más importantes de lo que parecen?
Según Basil Leroux, experto en headhunting, "nada es realmente informal en estos encuentros, ya que se forman opiniones y juicios desde el primer momento". Como asesor de carreras ejecutivas, he observado cómo muchos profesionales subestiman estas charlas, perdiendo la oportunidad de destacar y causar una impresión duradera. Para evitarlo, es clave entender su propósito y prepararse adecuadamente.
Cuatro estrategias para dominar una entrevista informal
1. Define el objetivo, la logística y el poder de decisión
Antes de asistir, solicita información sobre el propósito de la reunión. Pregunta cuántas personas más están siendo evaluadas y cuál es el siguiente paso en el proceso. Estas conversaciones pueden tener múltiples finalidades:
- Recopilar información antes de iniciar un proceso formal de selección.
- Conocer tus circunstancias y promocionar una oportunidad laboral.
- Evaluar candidatos para futuras vacantes (talent pooling).
- Obtener opiniones de expertos técnicos o partes interesadas.
- Ser una formalidad al final de un proceso, cuando el puesto ya está casi decidido.
- Incluirte por obligación política, aunque no haya intención real de contratarte.
Investiga a la persona o personas con las que te reunirás. Revisa su perfil en LinkedIn, su trayectoria profesional y la página web de la empresa. Busca puntos en común, como contactos mutuos, estudios o intereses, que puedas mencionar durante la conversación. Además, identifica su nivel de influencia en la decisión final: ¿es el jefe directo, un decisor clave o un compañero de equipo?
2. Adapta tu enfoque según el formato
Paul, un director de tecnología, compartió su experiencia con tres "entrevistas informales" muy distintas:
- Una videollamada con preguntas estructuradas (en realidad, nada informal).
- Un encuentro en la oficina para explorar su experiencia técnica, sin preguntas técnicas.
- Una cena con un excompañero para presentar a un CEO interesado en su perfil.
Cada formato requiere un enfoque diferente. En una cena, por ejemplo, la conversación fluye de manera más natural, pero el lenguaje corporal y la conexión personal adquieren mayor relevancia. En una videollamada, aunque sea informal, la preparación debe ser igual de rigurosa que en una entrevista formal.
3. Demuestra tu valor más allá del currículum
En estos encuentros, las habilidades técnicas pasan a un segundo plano. Lo que realmente importa es cómo comunicas tu experiencia, tu personalidad y tu alineación con la cultura de la empresa. Prepara ejemplos concretos de tus logros y cómo podrían beneficiar al equipo o proyecto. También es un buen momento para mostrar tu curiosidad: pregunta sobre los desafíos actuales del equipo o los objetivos a corto plazo.
4. Cierra con un impacto memorable
Al finalizar, resume los puntos clave de la conversación y reafirma tu interés en el puesto. Si la reunión fue positiva, puedes enviar un mensaje breve al día siguiente agradeciendo el tiempo y destacando un aspecto que te haya llamado especialmente la atención. Evita mensajes genéricos; personalízalos según lo tratado en la reunión.
Errores que debes evitar
No subestimes la importancia de estos encuentros. Evita:
- Llegar sin preparación, asumiendo que es una charla informal sin consecuencias.
- Hablar demasiado de ti sin escuchar activamente a la otra persona.
- Descuidar tu lenguaje corporal: en una cena o café, la postura y el contacto visual son tan importantes como en una entrevista formal.
- No seguir el protocolo de la empresa: si te invitan a un café, acepta; si prefieren una videollamada, adapta tu entorno para que sea profesional.
Conclusión: Convierte lo informal en una oportunidad
Las entrevistas informales son una herramienta poderosa para los reclutadores, y tú puedes aprovecharlas para destacar. No las veas como un simple café o una charla sin importancia, sino como una oportunidad para conectar, demostrar tu valor y dejar una impresión imborrable. Con la preparación adecuada, incluso los encuentros más ambiguos pueden convertirse en un paso decisivo hacia tu próximo empleo.