Washington, EE.UU. — Los defensores de la Clarity Act, una propuesta legislativa clave para regular el sector de las criptomonedas en Estados Unidos, han redoblado sus esfuerzos en las últimas semanas para lograr su aprobación antes de que finalice el año. En una carta abierta dirigida a los miembros del Comité Bancario del Senado, los grupos de presión del sector instaron a los legisladores a aprobar la ley «lo antes posible».
Según fuentes internas del sector, las probabilidades de que el proyecto de ley se apruebe este año se sitúan en un 50%. Sin embargo, el escepticismo es mayor entre los usuarios de la plataforma de predicciones Polymarket, donde solo un 45% apuesta por su aprobación en 2024, una cifra que cayó un 19% el pasado miércoles.
«Esperamos que esta carta ayude a trasladar la discusión sobre la estructura del mercado de criptomonedas del debate a la acción en el Comité Bancario del Senado, con un camino claro hacia su aprobación», declaró Lindsay Fraser, directora de Política de la Blockchain Association, a DL News. «El objetivo es sencillo: avanzar hacia un marco bipartidista sólido que llegue al escritorio del presidente».
¿Qué está en juego si la ley no se aprueba?
Expertos legales advierten que el fracaso de la Clarity Act tendría un alto coste para el sector. Aunque reconocen que aún hay margen de maniobra, el tiempo apremia. Según Yuliya Barabash, fundadora y socia directora del bufete SBSB Fintech Lawyers, una audiencia en el Comité Bancario del Senado en mayo podría mantener viva la legislación, siempre que el pleno del Senado logre aprobarla antes de julio.
Barabash añadió que es poco probable que el comité debata el proyecto en abril, mientras que esta semana se conoció que el senador Thom Tillis habría apoyado un retraso hasta mayo, argumentando que los negociadores necesitan más tiempo para alcanzar un consenso entre bancos y empresas de cripto.
Un futuro regulatorio incierto
La Clarity Act busca consolidar en la legislación estadounidense una serie de directrices ya existentes para el sector cripto, con el objetivo de protegerlo de futuras administraciones escépticas hacia las criptomonedas. Sin embargo, expertos como Elisenda Fabrega, asesora general del bufete Brickken, advierten que, de no aprobarse este año, el siguiente paso podría ser una combinación de medidas provisionales, mayor aplicación de normas por parte de las agencias reguladoras, precedentes judiciales y nuevos intentos legislativos tras las elecciones de mitad de mandato.
«Pero ese es un camino más lento y costoso. Las normas estatutarias claras siguen siendo la vía más eficiente, tanto para los mercados como para los reguladores».
Fabrega también señaló que el conflicto en Oriente Medio está desviando la atención política de la ley. «El cuello de botella legislativo no se debe tanto a la oposición al proyecto en sí, sino a las prioridades nacionales en competencia», explicó. «Las tensiones geopolíticas, especialmente en torno a Irán, consumen capital político, tiempo en el pleno y atención mediática. Cuando eso ocurre, incluso una legislación económica estratégica puede retrasarse si no se considera urgente».
¿Qué propone exactamente la Clarity Act?
El proyecto de ley busca establecer un marco regulatorio claro para las criptomonedas en EE.UU., abordando cuestiones clave como:
- La definición legal de los activos digitales.
- Los requisitos para las empresas que operan con cripto.
- La supervisión de las stablecoins y su posible remuneración de intereses.
- La protección de los consumidores en transacciones con criptomonedas.
Los defensores de la ley argumentan que, sin un marco regulatorio sólido, el sector podría enfrentarse a una mayor incertidumbre legal y a la aplicación de normas contradictorias por parte de diferentes agencias, lo que dificultaría la innovación y la inversión.
Mientras el reloj sigue corriendo, el futuro de la Clarity Act pende de un hilo. ¿Lograrán los legisladores superar las diferencias políticas y aprobar una ley que marque un antes y un después para el cripto en EE.UU.?