Elon Musk está perdiendo fuerza en su batalla legal contra OpenAI. El magnate tecnológico, que cofundó la organización sin ánimo de lucro en 2015, la acusa ahora de haberla convertido en una empresa con fines de lucro. Sin embargo, su testimonio en el juicio, celebrado esta semana en Oakland, ha resultado contraproducente para su propia causa.
Durante su declaración, Musk evitó responder con un simple "sí" o "no" a preguntas directas, aseguró haber olvidado testimonios anteriores y perdió los nervios con el abogado de la defensa, William Savitt, acusándole de intentar manipularle. La jueza Yvonne Gonzalez Rogers llegó a comentar, tras la salida del jurado el miércoles, que "Musk fue difícil en varias ocasiones".
La situación empeoró el jueves cuando el propio juez tuvo que recordarle que no era abogado. Musk había acusado a Savitt de formular preguntas "sugestivas", a lo que la jueza respondió: "Él puede sugerir. Así funciona. Recordemos que usted no es abogado".
Un día antes, Musk parecía desmontar su propio caso. Mientras sus abogados intentaban presentar una imagen positiva del ejecutivo, asegurando que "no pierde los nervios" ni "grita a la gente", Savitt demostró lo contrario con ejemplos concretos. El abogado de la defensa expuso grabaciones en las que Musk perdía el control en el estrado, respondía con evasivas y contradecía declaraciones anteriores.
Además, la defensa presentó un correo electrónico de 2016, escrito por Musk a un compañero de Neuralink (otra de sus empresas), donde afirmaba: "DeepMind avanza muy rápido. Me preocupa que OpenAI no esté a la altura. Crear la organización como sin ánimo de lucro podría haber sido un error. La urgencia no es tan alta".
Al ser interrogado sobre este mensaje, Musk lo tachó de "especulativo". Savitt le preguntó: "¿Son sus palabras, sí o no?". Musk respondió: "Es una hipótesis". Tras insistir, el abogado logró que el magnate admitiera: "Sí, pensé que podría haber sido un error".
La defensa también reveló que Musk admitió en su declaración previa no haber leído un documento clave de 2017 sobre la transición de OpenAI a empresa con fines de lucro. "No leí el documento al detalle. Estamos hablando del detalle de este documento", declaró Musk, asegurando que solo había revisado el primer párrafo o la portada. Savitt le recordó entonces que el documento constaba de cuatro páginas, a lo que Musk respondió con irritación: "¡Dije que no lo leí con detalle! ¡Leí el titular!".
Estas contradicciones y arrebatos han reforzado la teoría de la defensa: Musk no busca preservar el modelo sin ánimo de lucro de OpenAI, sino controlar la organización. Su propio testimonio parece avalar esta hipótesis, dejando en entredicho la solidez de su demanda.