Emma Grede, la poderosa emprendedora detrás de la marca de moda inclusiva Good American y la línea de ropa interior Skims —dos de los negocios más exitosos de la familia Kardashian—, ha lanzado una contundente advertencia sobre el teletrabajo. En un reciente podcast de Bloomberg, la CEO no dudó en calificar esta modalidad laboral como un "suicidio profesional".
Según Grede, aunque se suele destacar solo los aspectos positivos del trabajo remoto, sus consecuencias negativas son profundas y afectan tanto a los individuos como a la sociedad en su conjunto. "Pensemos en lo que está ocurriendo en el mundo: tasas de natalidad en declive, menos matrimonios y una epidemia de soledad", declaró. "Creemos que nada de esto está relacionado con el hecho de que la gente ya no se ve en persona porque hace llamadas por Zoom desde el salón. Es increíble no establecer esa conexión".
Para Grede, las relaciones cercanas son la clave de una vida larga y feliz. Su postura choca directamente con la tendencia actual de las empresas que exigen el regreso a la oficina, una medida que ha generado tensiones entre empleados y empleadores. Mientras algunas compañías argumentan que la presencialidad mejora la colaboración y la productividad, expertos señalan que los mandatos de retorno deben aplicarse con empatía para no dañar el compromiso y la confianza de los equipos.
De emprendedora desconocida a multimillonaria: el camino de Emma Grede
Grede no siempre fue una figura destacada en la industria de la moda. En 2016, lanzó Good American, su primera empresa de moda, con un lanzamiento histórico: vendió 1 millón de dólares en su primer día. Tres años después, se convirtió en socia fundadora de Skims, la marca de ropa interior y shapewear de Kim Kardashian. En noviembre de 2023, Skims alcanzó una valoración de 5.000 millones de dólares.
Su fórmula del éxito no se basó en la duda, sino en la confianza. "Nunca dudé de mis capacidades", afirmó. Además, destacó la importancia de rodearse de un equipo que aportara conocimiento y le abriera puertas. "Busca a quienes sepan más que tú y puedan ayudarte a crecer", recomendó.
El fracaso como parte del proceso: lecciones de una empresaria
Antes de alcanzar el éxito, Grede acumuló una larga lista de fracasos. "Hay muchos errores", reconoció. "He abierto oficinas que no funcionaron, he crecido empresas para luego reducirlas... Son decisiones dolorosas". En un mundo que solo muestra el lado brillante del emprendimiento, ella insiste en que la realidad es otra.
"Ser emprendedor consiste en resolver problemas sin tener todas las respuestas", explicó. "Si crees que las tienes, probablemente no estás avanzando lo suficientemente rápido". Para ella, la clave está en la acción constante y la adaptabilidad, incluso cuando el camino se llena de obstáculos.
Liderazgo sin filtros: la honestidad radical de Grede
Al hablar sobre gestión de equipos, Grede defiende un principio claro: la honestidad radical. Aunque reconoce que las líderes femeninas suelen ser juzgadas por su empatía, ella no permite que eso limite su enfoque. "Nadie en mis organizaciones duda de mi honestidad", aseguró. Para ella, la transparencia fomenta un entorno de trabajo más sólido y eficiente, donde los errores se abordan sin rodeos y las soluciones surgen más rápido.
Su visión, aunque polémica, refleja una filosofía de liderazgo basada en la autenticidad y el compromiso con el crecimiento personal y profesional. En un contexto donde el debate sobre el futuro del trabajo sigue abierto, las palabras de Grede invitan a reflexionar sobre el equilibrio entre flexibilidad y productividad.