Alemania y Suecia han unido sus agencias de innovación más avanzadas para contrarrestar la creciente amenaza de los drones hostiles en Europa. SPRIND, la Agencia Federal Alemana para la Innovación Disruptiva, y Vinnova, la agencia sueca de innovación, han formalizado una alianza sin precedentes para financiar proyectos que protejan aeropuertos, centrales nucleares y otros emplazamientos civiles.

Entre los equipos apoyados se encuentra el liderado por Martin Saska, profesor de robótica en la Universidad Técnica de Praga. Su proyecto, EAGLE.ONE, desarrolla drones capaces de interceptar y neutralizar otras aeronaves no tripuladas. Esta colaboración trasciende el apoyo a una sola empresa: representa un esfuerzo estratégico para que Europa compita en innovación frente a potencias como Estados Unidos o China.

Un modelo inspirado en DARPA, pero sin enfoque militar

Tanto SPRIND como Vinnova siguen el modelo de la DARPA estadounidense, conocida por impulsar tecnologías como internet o el GPS. Sin embargo, a diferencia de su homóloga norteamericana, estas agencias europeas operan sin un marco militar, centrándose en soluciones civiles y de seguridad.

SPRIND, creada en 2019 y operativa desde 2020, cuenta con amplias facultades legales. Una ley alemana de 2023 le permite incluso tomar participaciones en startups, algo inusual en el sector público europeo. Por su parte, Vinnova, con más de 20 años de trayectoria, ha demostrado su eficacia: en la última década, Suecia —con solo 10 millones de habitantes— ha registrado más de 500 salidas a bolsa que Alemania, Francia, España y Países Bajos juntos.

La urgencia de actuar contra los drones

La elección de los drones como primer proyecto conjunto no es casual. El uso masivo de estas aeronaves en conflictos como los de Oriente Medio, junto con incidentes recientes en aeropuertos europeos a finales de 2025, ha elevado la alerta en los gobiernos. Además, crece la preocupación por la dependencia de hardware ruso y chino en infraestructuras críticas, lo que convierte la tecnología antiaérea en una prioridad para policías y fuerzas armadas europeas.

Jano Costard, responsable de desafíos en SPRIND, advierte sobre los riesgos de la fragmentación en el sector: «Si cada fuerza policial exige requisitos distintos para comprar sistemas de interceptación, será imposible para una startup pequeña cumplir con todas las demandas».

Para Saska, cuya empresa EAGLE.ONE ya ha recibido apoyo de SPRIND, esta alianza es clave: «Ganar un desafío de SPRIND en 2024 nos permitió avanzar significativamente en nuestro desarrollo».

Europa apuesta por la innovación radical para competir

Darja Isaksson, directora general de Vinnova, subraya la necesidad de invertir en innovación disruptiva: «Europa debe aumentar su inversión en avances radicales y facilitar el camino para que el capital privado se sume a estos proyectos». El objetivo es claro: crear un ecosistema que permita escalar tecnologías europeas y atraer a inversores.

Esta iniciativa llega en un momento crítico. El informe de Mario Draghi sobre competitividad europea destacó el retraso del continente en la comercialización de ideas innovadoras. La alianza SPRIND-Vinnova busca cambiar este escenario, demostrando que la unión de esfuerzos puede ser la clave para que Europa lidere la próxima generación de tecnologías de seguridad.