Un cambio radical en el sistema de calificaciones

Los estudiantes de Harvard podrían enfrentarse a un cambio drástico en sus calificaciones. La universidad estudia limitar a un máximo del 20% los estudiantes que reciban una nota A en el próximo curso académico, una medida que busca frenar la inflación de calificaciones que ha alcanzado niveles récord.

Según datos oficiales, el 66% de los estudiantes de grado obtuvieron una A en el año académico 2024-2025, mientras que el 84% logró una A o A-. En 2006, menos de la mitad de los estudiantes de las universidades de la Ivy League recibían una A. La propuesta, presentada en febrero de 2026, busca "recentrar la academia" y recuperar la confianza en el sistema de evaluación.

¿Por qué Harvard quiere actuar ahora?

El documento de la propuesta señala que una nota A debe reservarse para trabajos de "distinción extraordinaria". Sin embargo, en los últimos años, el sistema se ha desvirtuado: "Hemos borrado por completo la diferencia entre una A y una A-", declaró Steven Levitsky, profesor de Estudios Latinoamericanos en Harvard, a Inside Higher Ed.

La medida llega tras un intento previo en el semestre de otoño de 2025, cuando la administración redujo temporalmente el porcentaje de A al 53%. Ahora, el claustro de profesores votará esta semana sobre la propuesta, con resultados esperados para el próximo miércoles 20 de mayo.

La polémica: alumnos y profesores en desacuerdo

La iniciativa no ha caído bien entre los estudiantes. Según el periódico estudiantil Harvard Crimson, el 85% de ellos se opone a la limitación de las notas A, especialmente en un contexto de altas matrículas —superiores a los 80.000 dólares anuales— y un mercado laboral cada vez más competitivo.

"Cualquier cambio en las políticas de calificación puede generar preocupaciones sobre una cultura más competitiva", reconoce el texto de la propuesta. Sin embargo, sus defensores argumentan que es necesario para alinear los incentivos con los objetivos pedagógicos y restaurar la credibilidad del sistema.

El histórico problema de la inflación de notas

La inflación de calificaciones en Harvard y otras universidades estadounidenses no es un fenómeno nuevo. Sus raíces se remontan a la Guerra de Vietnam, cuando los profesores elevaron las notas para proteger a los estudiantes del reclutamiento forzoso.

Desde 1990 hasta 2020, el promedio de notas (GPA) en universidades de cuatro años aumentó más de un 16%, según datos del Departamento de Educación de EE.UU. La "demanda de los consumidores" por notas más altas y la evaluación de los profesores fueron clave en este aumento.

Un informe de 2025 de la decana de Educación de Grado, Amanda Claybaugh, destacaba que "las notas siempre parecen subir [en Harvard] y se han vuelto extremas en los últimos años". El documento señalaba un aumento gradual en la década de 2010, seguido de un salto durante la enseñanza remota en 2020 y una estabilización posterior.

¿Funcionará la medida?

Historiales recientes no son alentadores. Intentos similares en Princeton y Wellesley College para controlar la inflación de notas fracasaron, según reportó Bloomberg. Harvard, sin embargo, insiste en que esta vez el enfoque es diferente y podría marcar un antes y después en la evaluación académica.

"Las calificaciones ya no reflejan el verdadero rendimiento académico. Es hora de recuperar el rigor y la transparencia en el sistema".

— Propuesta de Harvard, febrero de 2026