La multinacional japonesa Honda ha decidido congelar indefinidamente el proyecto de construir una megaplanta de vehículos eléctricos y baterías en Alliston, Ontario (Canadá), valorada en 15.000 millones de dólares canadienses (11.000 millones de dólares estadounidenses). La compañía, que ya había retrasado el plan en dos ocasiones, ahora lo archiva temporalmente mientras evalúa la evolución del mercado.

Según informó Nikkei Asia, la decisión se enmarca en un contexto de caída en la demanda de coches eléctricos en Norteamérica y la creciente preferencia de los consumidores por los vehículos híbridos, que ofrecen mayor rentabilidad y menor riesgo para los fabricantes.

Un proyecto con grandes ambiciones truncadas

El plan original, anunciado en 2024, contemplaba la construcción de una fábrica de última generación para producir tanto vehículos eléctricos como baterías. Sin embargo, tras múltiples retrasos y la adquisición del terreno necesario, Honda ha optado por pausar indefinidamente el proyecto. La compañía seguirá fabricando modelos como el Civic y el CR-V en su planta existente de Alliston, abierta en 1986.

El mercado norteamericano frena el impulso eléctrico

La decisión de Honda responde a varios factores clave que han frenado el crecimiento del mercado de vehículos eléctricos en EE.UU.:

  • Reducción de la demanda: Los consumidores no están adoptando los coches eléctricos al ritmo esperado por la compañía.
  • Fin de los incentivos federales: La eliminación de subvenciones para la compra de vehículos eléctricos ha encarecido estos modelos de forma abrupta.
  • Cambios regulatorios: Las normas de eficiencia más flexibles reducen la presión sobre los fabricantes para priorizar los eléctricos.
  • Incertidumbre comercial: Los aranceles y tensiones comerciales entre EE.UU. y Canadá añaden riesgos adicionales a largo plazo.

«Las políticas domésticas de EE.UU. y los aranceles están generando presiones reales para los fabricantes de automóviles, lo que lleva a algunos a retrasar o reducir inversiones en proyectos de vehículos eléctricos y baterías», declaró la ministra de Industria canadiense, Melanie Joly, a CTV News.

Honda recorta su apuesta por lo eléctrico

La compañía no solo ha frenado su planta canadiense, sino que también ha cancelado varios modelos eléctricos en desarrollo. Entre ellos se incluyen:

  • El Honda Prologue, desarrollado en colaboración con GM, que será discontinuado.
  • Tres nuevos modelos eléctricos de Honda y Acura, en fase avanzada de desarrollo, que ya no llegarán al mercado norteamericano.
  • El lanzamiento de la marca Afeela (joint venture con Sony) para vehículos eléctricos, que también ha sido abandonado.

En su lugar, Honda reforzará su estrategia en híbridos, un segmento en auge que ofrece un equilibrio entre eficiencia y rentabilidad. La compañía también prolongará la vida útil de sus modelos actuales para optimizar costes.

¿Qué queda del futuro eléctrico de Honda?

A pesar de este giro estratégico, Honda no renuncia por completo a los vehículos eléctricos. La empresa mantiene líneas de producción flexibles en Ohio (EE.UU.) capaces de fabricar modelos de gasolina, híbridos o eléctricos según la demanda. Además, ha invertido 1.000 millones de dólares en modernizar estas instalaciones para adaptarse a los cambios del mercado.

La decisión de Honda refleja un cambio de paradigma en la industria automotriz, donde la transición hacia la electrificación se enfrenta a desafíos imprevistos. Mientras algunos fabricantes apuestan todo por lo eléctrico, otros, como Honda, optan por una estrategia más gradual y diversificada.

Fuente: CarScoops