Los altos precios del petróleo no frenan el consumo en EE.UU.

Aunque los precios del petróleo se mantienen elevados y alrededor de 11 millones de barriles diarios —un 10% de la producción global— están fuera del mercado, el impacto en el consumo estadounidense es mínimo. Mientras en Europa las aerolíneas cancelan vuelos y las plantas petroquímicas reducen su actividad por los márgenes ajustados, en EE.UU. los conductores parecen indiferentes.

Según David Doherty, responsable de investigación en recursos naturales de BloombergNEF, los datos de consumo de gasolina en el país no muestran cambios significativos tras la guerra en Ucrania o el reciente aumento de precios. «En EE.UU. observamos una indiferencia en los niveles de consumo», declaró durante el encuentro anual de la firma.

¿Por qué $4 por galón ya no duele como antes?

El precio medio de la gasolina en EE.UU. ronda los $4,11 por galón (unos 1,08 €/litro), frente a los $3,15 de hace un año. Sin embargo, esta cifra palidece en comparación con el récord de casi $5 por galón en 2022 o los $4,11 de 2008. La diferencia clave está en el poder adquisitivo del dólar.

«Un dólar hoy no vale lo mismo que hace cinco o quince años», explica Doherty. La inflación acumulada desde 2022 y el encarecimiento general de bienes y servicios han reducido el impacto real del precio de la gasolina en el presupuesto de los hogares. Además, el poder adquisitivo de $4 en 2008 permitía comprar más que hoy: «Antes, $4 te daban un café con leche de avena; ahora, solo un café».

La eficiencia energética y los coches eléctricos cambian las reglas

El parque automovilístico estadounidense es hoy mucho más eficiente. Los vehículos modernos recorren más kilómetros por cada dólar gastado en combustible que hace décadas. Esta mejora se debe, en parte, a las normas CAFE (Estándares Corporativos de Economía de Combustible), implementadas tras la crisis del petróleo de 1973 para reducir la dependencia del crudo importado.

Aunque el gobierno de Trump debilitó estos estándares, su legado persiste: «Las normas CAFE, aunque ahora debilitadas, han sido clave», señala Doherty. Además, el auge de los vehículos eléctricos permite a muchos conductores evitar por completo la volatilidad de los precios de la gasolina.

La economía estadounidense depende menos del petróleo

Desde 1970, el consumo de petróleo en EE.UU. ha aumentado solo un 20%, mientras que el PIB se ha cuadruplicado. Esto significa que la economía es hoy menos intensiva en petróleo: se genera más riqueza con menos energía. Esta tendencia refleja una mayor eficiencia en la producción y un cambio hacia sectores menos dependientes del crudo.

En resumen, aunque la crisis actual del gas recuerda a la de 1979, las circunstancias son muy distintas. La combinación de inflación, avances tecnológicos y una economía más resiliente ha amortiguado el impacto en los consumidores estadounidenses.

«$4 por galón hoy no es lo mismo que $4 hace una década. La economía y los hábitos de consumo han cambiado radicalmente».