La Asociación Americana de Abogados (ABA), que regula la acreditación de las facultades de Derecho en Estados Unidos, ha relajado sus exigencias en materia de diversidad, equidad e inclusión (DEI). Sin embargo, mantiene una norma que podría interpretarse como una puerta abierta a la crítica hacia estos programas.
La semana pasada, el Wall Street Journal publicó un editorial sobre las directrices de la ABA en materia de DEI para las facultades de Derecho. La organización suspendió la Norma 206 de sus Reglas de Procedimiento para la Aprobación de Facultades de Derecho, que obligaba a los centros a demostrar un "compromiso con la diversidad y la inclusión". No obstante, esta decisión solo resuelve parte del problema.
La ABA dejó intacta la Norma 303(c), que exige a las facultades de Derecho "proporcionar formación a los estudiantes en sesiones extracurriculares sobre sesgos, competencia intercultural y racismo" en dos ocasiones antes de que el alumno se gradúe.
¿Cómo pueden cumplir las facultades con la Norma 303(c)?
Daniel Thies, presidente del Consejo de la Sección de Educación Jurídica y Acceso a la Abogacía de la ABA, ha respondido a las críticas en una carta al director. En ella, señala que las facultades pueden cumplir con esta norma sin necesidad de promover activamente la DEI. Desde febrero de 2025, la ABA ya no exige a las facultades demostrar un compromiso con la diversidad, y el Consejo ha propuesto derogar permanentemente la Norma 206 a partir de agosto de este año.
Thies aclara que la Norma 303(c) no impone un contenido concreto para estas sesiones. Las facultades son libres de decidir qué temas abordar, incluso —si así lo desean— pueden incluir críticas a los programas de DEI o destacar la importancia de la libertad religiosa. "He sospechado durante mucho tiempo que una forma de cumplir con las normas de DEI es criticando la DEI", afirma.
Críticas a la DEI como vía de cumplimiento
Como ejemplo, Thies menciona los requisitos de educación jurídica continua (CLE) en algunos estados, donde ha impartido conferencias cuestionando la constitucionalidad de las normas anti-prejuicios, como la Regla Modelo 8.4(g) de la ABA. A pesar de sus críticas, estas charlas fueron aceptadas para obtener créditos de formación continua.
La nueva postura de la ABA abre la puerta a que una facultad de Derecho religiosa, por ejemplo, pueda cumplir con la Norma 303(c) destacando cómo los programas de DEI pueden perjudicar la libertad religiosa. Aunque no está claro si alguna facultad adoptará este enfoque, la medida da margen a la ABA para futuros conflictos con el Departamento de Educación de EE.UU.
La decisión refleja un cambio en la estrategia de la ABA, que ahora parece priorizar la flexibilidad sobre la imposición de contenidos específicos en materia de diversidad.