Los recién graduados universitarios enfrentan un escenario laboral más hostil que generaciones anteriores. Tras enviar decenas o cientos de solicitudes, muchos acaban aceptando empleos para los que están sobrecualificados, a menudo como paso intermedio hacia su carrera soñada. Según el último informe de ZipRecruiter, que encuestó a 1.500 graduados de 2025 y a otros 1.500 estudiantes a punto de terminar, el mercado laboral actual está transformando la forma en que los jóvenes estudian, trabajan y viven.
Pese a las dificultades, el optimismo persiste: el 77% de los nuevos graduados consiguió un empleo en los tres meses posteriores a su titulación, frente al 63% registrado hace un año. No obstante, este dato debe interpretarse con cautela, ya que muchos aceptaron puestos por debajo de su cualificación. De hecho, el 51% considera su trabajo actual como un trampolín hacia su verdadera vocación profesional.
La inteligencia artificial, un factor clave en el mercado laboral
La competencia por los puestos de nivel inicial es feroz. Los jóvenes profesionales envían más solicitudes que nunca, pero reciben menos ofertas y tienen menos margen de elección. Casi la mitad de los encuestados (47%) afirma que la inteligencia artificial ha impactado en su sector, especialmente en áreas como comunicación, estudios de medios, relaciones públicas, informática, tecnología de la información y ciencia de datos.
El problema se agrava al constatar que las universidades no están preparando adecuadamente a los estudiantes para este cambio. Solo el 23% de los recién graduados recibió formación extensa en IA para su uso profesional. Además, existe una brecha de género significativa: solo el 18,7% de las mujeres encuestadas indicó haber recibido formación en IA, frente al 28,6% de los hombres. Peor aún, el 14% de las mujeres —el doble que los hombres— señala que su universidad se centró en los riesgos de la IA sin enseñar su aplicación práctica.
Desigualdad salarial y brecha de género
Esta falta de preparación podría tener consecuencias graves en un mercado donde la competencia en IA se da por sentada. Tras la graduación, las mujeres ganan 80 céntimos por cada euro que perciben los hombres, según el informe. Además, la tasa de desempleo entre los recién graduados universitarios es del 5,6%, superior al 3,1% del conjunto de trabajadores con estudios superiores, pero inferior al 7,8% de los jóvenes de su misma edad sin formación universitaria.
La experiencia y el networking, claves para el éxito
El informe también destaca que la experiencia laboral previa y el networking son determinantes para conseguir empleo. Los graduados con experiencia previa tienen más del doble de probabilidades de encontrar trabajo tras finalizar sus estudios. Además, el 88% de los empleados encuestados considera que el networking fue fundamental para asegurar su primer empleo.
En un contexto donde el valor de un título universitario sigue siendo debatido, estos datos reflejan tanto los desafíos como las oportunidades que enfrentan los nuevos graduados. Aunque el camino es más complicado, su resiliencia y adaptabilidad podrían ser la clave para superar las barreras del mercado laboral actual.