Porsche ha anunciado que cesará la producción de todos los Macan de combustión interna este verano, una decisión que llega pese a la fuerte demanda que aún registra este modelo en el mercado. Según declaró el director financiero de la marca, Jochen Breckner, durante la última llamada de resultados, la producción en la planta de Leipzig finalizará en verano de 2026. Sin embargo, debido a la alta demanda, algunos mercados podrían seguir recibiendo unidades de gasolina hasta 2027, aunque con una tendencia decreciente.
El ejecutivo también reconoció que existe «cierta presión» sobre el Macan eléctrico en Estados Unidos, especialmente tras la eliminación de los incentivos federales de 7.500 dólares para vehículos eléctricos a finales del año pasado. En el primer trimestre de 2024, Porsche vendió 10.130 Macan de combustión en Estados Unidos, frente a los 8.079 eléctricos, a pesar de que el modelo de gasolina ya no se comercializa en Europa.
La marca ha confirmado que enviará «tantos Macan de combustión como sea posible» a Norteamérica antes de que finalice su producción, lo que refleja la importancia de este modelo para sus ventas en la región.
El Macan, pilar de las ventas de Porsche
El Macan no es un modelo cualquiera para Porsche: ha sido uno de los vehículos más vendidos de la marca durante años, contribuyendo significativamente a sus cifras de ventas mientras que los modelos deportivos de mayor precio mantienen su imagen premium. La interrupción temporal de su producción, incluso por un corto período, podría afectar a la estrategia comercial de la compañía.
Un reemplazo que tardará al menos dos años
Porsche ya ha reconocido que subestimó la demanda del Macan de combustión. Aunque se ha aprobado un nuevo modelo de combustión e híbrido basado en la plataforma del Audi Q5, su lanzamiento no se espera hasta 2028. Esto deja un vacío de aproximadamente dos años en el que los concesionarios deberán depender de las existencias restantes, del Macan eléctrico y de otros modelos de la marca.
Los datos del primer trimestre de 2024 reflejan el impacto de esta situación: las entregas cayeron casi un 15%, los ingresos del negocio automotriz disminuyeron un 5,6% y el beneficio operativo se desplomó un 23,8%. Aunque Porsche insiste en que prioriza el valor sobre el volumen, especialmente en China, la reducción de unidades tan demandadas como el Macan de combustión complicará aún más este objetivo.
Así, el Macan de gasolina vivirá una especie de «gira de despedida» en la segunda mitad de 2026, antes de que su producción llegue a su fin definitivo.