El hielo antártico que desapareció sin explicación

Desde los años 70 hasta 2014, el hielo marino alrededor de la Antártida se expandía año tras año, incluso en un contexto de calentamiento global. Sin embargo, en 2016, este patrón se invirtió de forma abrupta y dramática. Desde entonces, la cobertura de hielo no ha logrado recuperarse, y los científicos buscan respuestas urgentes.

El papel clave de los robots submarinos

Un equipo de investigadores, liderado por el oceanógrafo polar Earle Wilson de la Universidad de Stanford, ha identificado las causas detrás de este fenómeno gracias a una red de robots submarinos conocidos como Argo floats. Estas máquinas, con forma de torpedo y del tamaño de una persona, descienden miles de metros para medir temperatura y salinidad antes de emerger y transmitir los datos vía satélite.

Durante años, estos dispositivos han recopilado información sobre cómo las condiciones oceánicas están cambiando, proporcionando datos cruciales para entender la pérdida de hielo marino.

Salinidad, estratificación y calor oculto

En la Antártida, el agua más fría se encuentra en la superficie debido a las bajas temperaturas del aire, mientras que las aguas más cálidas circulan en capas profundas. Este contraste permite que se forme más hielo marino, ya que el calor queda atrapado en el fondo.

Sin embargo, entre 1970 y 2016, el aumento de precipitaciones hizo que las aguas superficiales se volvieran menos saladas, mientras que las capas inferiores mantuvieron su alta salinidad. Esto generó una estratificación que aisló el calor en las profundidades, acumulándolo con el tiempo.

Los vientos que liberaron el calor acumulado

En 2016, un cambio en los patrones de viento intensificó su fuerza y alteró su dirección. Esto empujó las aguas superficiales hacia el norte, mezclando las capas y liberando el calor almacenado en las profundidades hacia la superficie. Según Wilson, "lo que observamos fue una liberación violenta de todo ese calor acumulado, que vinculamos directamente con la pérdida de hielo marino".

Los investigadores sugieren que este cambio en los vientos podría estar relacionado con el calentamiento global, ya que el aumento de las temperaturas atmosféricas genera gradientes térmicos que fortalecen los vientos y modifican su comportamiento.

Implicaciones globales y preguntas pendientes

La pérdida de hielo marino en la Antártida no es un problema local. El continente alberga suficiente hielo como para elevar el nivel del mar en 58 metros si se derritiera por completo. Aunque este estudio arroja luz sobre el fenómeno, los científicos aún debaten cuánto de estos cambios se debe a la variabilidad natural del clima y cuánto al impacto humano.

Lo claro es que, sin estos robots y su capacidad para explorar las profundidades, este misterio habría seguido sin resolverse.

¿Qué son los robots Argo?

  • Diseño: Torpedeiformes, del tamaño de una persona.
  • Función: Miden temperatura, salinidad y otros parámetros en aguas profundas.
  • Operación: Descienden hasta 2.000 metros, flotan pasivamente y emergen cada 10 días para transmitir datos.
  • Cobertura: Más de 4.000 robots en todo el mundo, formando una red global de observación oceánica.
Fuente: Grist