Una nueva ordenanza que busca prohibir fumar en terrazas de bares y tabernas en San Francisco ha generado un fuerte debate entre las autoridades locales y los dueños de negocios. Aunque desde hace años está prohibido fumar tanto en interiores como en exteriores de restaurantes, algunos bares han mantenido excepciones que permiten a sus clientes fumar en zonas al aire libre.
La propuesta, que será presentada ante un comité de la ciudad el 18 de mayo, eliminaría estas excepciones y prohibiría fumar en las terrazas de los establecimientos. Si se aprueba, la medida entraría en vigor en 2027.
John Maa, cirujano general y uno de los impulsores de la iniciativa, argumentó en declaraciones a KTVU que el objetivo es proteger a los clientes, empleados y cualquier persona expuesta al humo de segunda mano. «Las leyes de la ciudad deben priorizar la salud pública sobre los beneficios económicos», declaró.
Sin embargo, la propuesta ha generado una fuerte oposición entre los empresarios locales. Más de una docena de bares han iniciado una petición para rechazar la medida, calificándola de «equivocada en su alcance, momento y prioridades». Los negocios afectados advierten que la ley podría forzar el cierre de algunos establecimientos, muchos de los cuales aún no se han recuperado completamente de los efectos de la pandemia.
«Los bares, restaurantes y pequeños negocios de San Francisco no son obstáculos para una ciudad mejor, sino el corazón de ella. Somos los anclas de los barrios, los empleadores, la base fiscal y la cultura que hacen que esta ciudad valga la pena vivir», señala la petición. «Pedimos únicamente que el Ayuntamiento actúe en consecuencia».
Lara Burmeister, dueña del Zeitgeist —un bar y cervecería fundado en 1977 y reconocido como negocio histórico por la ciudad—, explicó a SFGATE que el impacto sería inmediato y directo. «Mis empleados tendrían que hacer cumplir esta norma en lugar de enfocarse en atender a los clientes y generar ingresos, lo que crearía fricciones que afectarían tanto a la experiencia de los empleados como a la relación con los clientes».
La economía de San Francisco podría sufrir si se pierden empleos en el sector de la hostelería. Según datos del San Francisco Chronicle, entre febrero de 2025 y febrero de 2026, las empresas de ocio y hostelería añadieron 5.600 empleos a la región, la mayor cifra de cualquier sector importante. «Incluso la educación privada y los servicios sanitarios, que han experimentado un auge a nivel nacional, solo sumaron 4.000 empleos en ese período», añadió el medio.
Más allá del impacto económico, la propuesta también podría afectar a los locales de shisha y narguile, que dependen de terrazas o zonas semicerradas para operar legalmente. Aunque la ordenanza no menciona explícitamente estos negocios, al eliminar varias exenciones históricas, podrían quedar en una situación ilegal. Con alrededor de 250.000 residentes de origen árabe en la zona, esta medida pondría en riesgo una parte importante de la cultura y la comunidad local.