Un negocio inesperado tras el fracaso de las startups

El cierre de una startup no siempre significa el fin de su valor. Según un informe de Forbes, algunas empresas en liquidación están monetizando sus datos internos —como conversaciones en Slack, correos electrónicos y tickets de Jira— vendiéndolos como material de entrenamiento a empresas de inteligencia artificial.

Shanna Johnson, exdirectora ejecutiva de Cielo24, una compañía de software ahora desaparecida, reveló a Forbes que logró vender todos sus registros internos por "cientos de miles de dólares".

Un mercado en auge con herramientas especializadas

SimpleClosure, una plataforma que ayuda a otras empresas a cerrar operaciones, confirmó que existe una alta demanda de datos laborales por parte de laboratorios de IA. Como respuesta, lanzó una herramienta que permite a las compañías vender sus archivos de comunicación interna —desde chats de Slack hasta cadenas de correos— a estos centros de desarrollo. En el último año, la empresa ha gestionado más de 100 transacciones de este tipo, con pagos que oscilan entre los 10.000 y los 100.000 dólares.

Los riesgos de privacidad que nadie está ignorando

Sin embargo, esta práctica no está exenta de controversia. Aunque los datos se anonimicen, pueden contener información personal identificable, especialmente en el caso de empleados con largas trayectorias en la empresa.

«Los problemas de privacidad aquí son considerables. La privacidad de los empleados sigue siendo una preocupación clave, sobre todo porque muchos dependen de herramientas como Slack. No son datos genéricos: son de personas identificables».

Marc Rotenberg, fundador del Centro para la Política de IA y lo Digital

La tensión entre IA y los trabajadores

La incorporación de herramientas de inteligencia artificial en el ámbito laboral ha generado tensiones. Una encuesta de Gallup reveló que el 34% de los empleados rechaza usar IA en su trabajo por preocupaciones éticas y de privacidad. Además, un estudio de Checkr en 2024 mostró que el 48% de los 3.000 encuestados aceptaría un recorte salarial si eso evitaba que su empleador rastreara su actividad en línea.

¿Por qué los modelos de IA necesitan estos datos?

Hasta ahora, los grandes modelos de lenguaje se han entrenado con datos públicos, como artículos, libros o publicaciones en redes sociales. Sin embargo, los modelos más avanzados —capaces de tomar decisiones autónomas— requieren conjuntos de datos más complejos: documentos internos, correos electrónicos, FAQs y otros materiales que proporcionen contexto, feedback y datos en tiempo real.

Este aumento en la demanda ha dado lugar a nuevos modelos de negocio. AfterQuery, un laboratorio de investigación con sede en San Francisco, desarrolla "mundos digitales" de oficinas que son adquiridos por laboratorios de IA para entrenar a sus agentes. Desde chats de Slack organizando eventos hasta correos resolviendo problemas técnicos, estos datos se han convertido en activos valiosos en la economía del entrenamiento de IA.

Un futuro donde los agentes de IA gestionan lo cotidiano

En un futuro no muy lejano, podríamos ver cómo los agentes de IA se encargan de tareas rutinarias en el trabajo, como planificar eventos o redactar correos complicados. Todo gracias a los datos de empresas que, aunque no sobrevivieron, dejaron un legado inesperado: su huella digital.