Toyota Credit ha interpuesto una demanda contra un grupo de concesionarios en Connecticut tras descubrir que 16 vehículos, valorados en más de 1,4 millones de dólares, habían desaparecido de su inventario. La deuda total asciende a 5,1 millones, incluyendo préstamos de financiación y capital.
La demanda, presentada el 4 de abril en el Tribunal de Distrito de Connecticut, alega que los vehículos fueron vendidos, transferidos o eliminados sin liquidar los préstamos correspondientes, una práctica conocida como venta fuera de confianza. Además, Toyota afirma que algunos vehículos fueron retirados del concesionario en los días siguientes a la auditoría realizada el 27 de marzo.
Financiación y riesgos en el sector
Los concesionarios suelen depender de la financiación de inventario, donde los prestamistas, como Toyota Credit, financian la compra de vehículos. Estos préstamos se pagan cuando el vehículo se vende, manteniendo el prestamista una garantía sobre el mismo hasta entonces.
Según la demanda, el grupo concesionario Stephen Cadillac GMC, que también opera Stephen Toyota en Bristol, habría incumplido este acuerdo al vender o transferir vehículos sin saldar las deudas asociadas. La empresa acusa al concesionario de haber realizado ventas fuera de confianza, un término que describe la disposición de activos sin cumplir con las obligaciones financieras.
Consecuencias y respuesta del sector
La deuda total reclamada supera los 5,1 millones de dólares, incluyendo más de 3 millones en préstamos de financiación y capital. Este caso refleja la creciente presión de los reguladores y prestamistas sobre las prácticas de los concesionarios, especialmente en un sector que ya enfrenta un mayor escrutinio por parte de la FTC (Comisión Federal de Comercio de EE.UU.).
La demanda busca no solo recuperar el dinero adeudado, sino también el control de los vehículos desaparecidos y una orden judicial para evitar la transferencia adicional de garantías. Los préstamos estarían respaldados personalmente por Stephen Barbarino Jr., presidente del concesionario. Un abogado del grupo concesionario ha declarado que están trabajando con Toyota para resolver el asunto, aunque ambos concesionarios siguen operativos.
Impacto en la relación fabricante-concesionario
La relación entre fabricantes de automóviles y concesionarios suele ser más estrecha de lo que se percibe. Va más allá de la imagen de marca o la publicidad: implica financiación, control de inventario y un interés compartido en mantener el flujo de ventas. Cuando este sistema funciona, pasa desapercibido. Cuando falla, como en este caso, las consecuencias pueden ser graves.