La construcción de un sistema de defensa antimisiles en múltiples capas en el espacio no deja mucho margen para elegir contratistas. Empresas como SpaceX, de Elon Musk, enfrentan fallos inexplicables en sus satélites en órbita baja, mientras que Moog Space and Defense Incorporated enfrenta una demanda de 77,9 millones de dólares por retrasos en la entrega de naves espaciales.

En este contexto, Donald Trump ha optado por Impulse Space, una compañía especializada en remolcadores espaciales, para desarrollar la capa orbital de su controvertido sistema de defensa Golden Dome. Según reveló Bloomberg, el acuerdo incluye una colaboración con Anduril Industries, una firma tecnológica militar, para diseñar prototipos de «interceptores basados en el espacio». Estas plataformas están concebidas como vehículos armados capaces de destruir misiles dirigidos hacia EE.UU. desde la órbita terrestre.

Bajo este contrato con el Pentágono, Impulse Space actuaría como subcontratista de Anduril, según reportó Bloomberg.

Impulse Space: un nuevo actor en la industria de los remolcadores orbitales

Fundada en 2021 por Tom Mueller, excofundador de SpaceX y conocido por trabajar como leñador para costear sus estudios, Impulse Space se ha posicionado como una de las empresas emergentes en el sector de los vehículos de transferencia orbital (OTV), más conocidos como «remolcadores espaciales».

Estos satélites están diseñados para transportar carga en el espacio, como arrastrar satélites obsoletos desde órbitas geoestacionarias hasta órbitas bajas, donde se desintegran al reingresar a la atmósfera. Un ejemplo práctico sería la limpieza de basura espacial para dar paso a nuevos satélites.

Aunque la idea no es nueva —la NASA estudió estos sistemas en los años 60—, los recortes presupuestarios de los 70 truncaron su desarrollo. La agencia espacial retomó el interés en 2025, cuando contrató a seis empresas, incluida Impulse Space, para realizar estudios de viabilidad sobre remolcadores de bajo coste.

¿Puede Golden Dome convertirse en una realidad?

Impulse Space dio un paso importante en 2023 al lanzar su primer OTV, un satélite de 295 kg, similar en tamaño a un electrodoméstico voluminoso. Sin embargo, aún no se ha demostrado con éxito la capacidad de un vehículo orbital para interceptar un misil.

Más allá de los beneficios económicos para los contratistas, la viabilidad de Golden Dome —el sistema de defensa antimisiles de Trump— parece tan incierta como el fallido «Star Wars» de Ronald Reagan. Solo el tiempo dirá si esta iniciativa logra superar los desafíos técnicos y presupuestarios que han frustrado proyectos similares en el pasado.

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Fuente: Futurism