Un salto tecnológico que acorta distancias con los coches de gasolina
La compañía china CATL, el mayor fabricante mundial de baterías para vehículos eléctricos, ha presentado su tercera generación de la batería Shenxing Superfast Charging, capaz de alcanzar el 80% de carga en menos de cuatro minutos.
Este avance tecnológico no solo reduce significativamente el tiempo de recarga, sino que también acerca el rendimiento de los vehículos eléctricos al de los coches de combustión interna. Según los analistas de Bernstein, citados por el Wall Street Journal, esta innovación «cierra la brecha con los motores de combustión».
Comparativa con la competencia: CATL supera a BYD
En marzo de 2024, el gigante chino BYD anunció su Blade Battery 2.0, que lograba una carga del 10% al 80% en 6 minutos y 30 segundos. Sin embargo, la nueva batería de CATL mejora este tiempo, alcanzando:
- De 10% a 35% de carga: 1 minuto.
- De 10% a 80% de carga: 3 minutos y 44 segundos.
- De 10% a 98% de carga: 6 minutos y 27 segundos.
Además, en condiciones de frío extremo (hasta -30°C), la batería mantiene un rendimiento notable, cargando del 20% al 98% en aproximadamente 9 minutos. En comparación, la Blade Battery 2.0 de BYD requiere unos 12 minutos para alcanzar el 97% a -20°C.
Baterías LFP: la apuesta de la industria por la eficiencia y seguridad
Tanto la batería de CATL como la de BYD son de tipo LFP (litio-hierro-fosfato), un tipo de batería que no contiene níquel ni cobalto, lo que reduce costes y mejora la durabilidad. Estas baterías son ampliamente utilizadas en vehículos eléctricos chinos debido a su mayor seguridad y menor degradación.
En Estados Unidos, marcas como Ford ya han incorporado baterías LFP en sus modelos eléctricos, y Tesla las ha utilizado en algunos mercados, aunque en Norteamérica ha reducido su uso debido a aranceles. Actualmente, Tesla obtiene estas baterías tanto de CATL como de BYD.
Impacto en el mercado y perspectivas futuras
Las acciones de CATL han experimentado un notable crecimiento en el último año, con un aumento del 89% frente al 53% del índice Dow Jones de fabricantes de automóviles estadounidenses. Este avance refuerza el dominio de China en la industria de baterías y vehículos eléctricos, un sector en el que el país asiático sigue liderando la innovación.
«Este avance no solo mejora la experiencia del usuario, sino que también acelera la adopción masiva de los vehículos eléctricos al eliminar una de las principales barreras: el tiempo de recarga». — Analistas de Bernstein
¿Qué significa esto para los conductores?
La reducción del tiempo de carga a niveles comparables con el repostaje de un coche de gasolina podría ser un punto de inflexión para la movilidad eléctrica. Los usuarios ya no tendrán que planificar paradas largas en viajes largos, y la autonomía en condiciones adversas, como el frío, dejará de ser un problema.
Con baterías como la de CATL, los vehículos eléctricos ganan en practicidad, acercándose cada vez más a la comodidad de los coches tradicionales, pero con el beneficio adicional de ser más sostenibles y eficientes.