Un fenómeno sin precedentes en la política estadounidense
Las elecciones intermedias de Estados Unidos registran un récord histórico: más de 300 científicos se postulan para cargos estatales y federales, según datos de Nature. Esta cifra supera ampliamente los registros anteriores y refleja una creciente movilización de profesionales de la ciencia en la arena política.
¿Por qué ahora?
La motivación varía según la ideología. Los candidatos demócratas, mayoritarios en este grupo, señalan los recortes a programas científicos federales, subvenciones y agencias como principal motivo. Por su parte, algunos republicanos, como Jeff Wilson (candidato por el distrito 13 de Illinois), destacan la búsqueda de independencia energética.
La tendencia también incluye a candidatos de partidos minoritarios y a profesionales que se presentan a cargos locales. Temas como la derogación de la Endangerment Finding (que reconocía el cambio climático como amenaza), la relajación de normas sobre contaminación y los planes para dividir el National Center for Atmospheric Research han intensificado el debate sobre el papel de la ciencia en las políticas públicas.
El apoyo de organizaciones clave
Organizaciones como 314 Action, enfocada en impulsar a científicos demócratas, reportan un aumento del 300% en solicitudes de apoyo para candidatos este año. La entidad ofrece financiación y formación a quienes se presenten, consolidando una red de profesionales comprometidos con la defensa de la ciencia.
Ejemplos destacados
- Sam Wang, neurocientífico de Princeton y director del Princeton Gerrymandering Project, se presenta por el distrito 12 de Nueva Jersey. En un artículo para The Daily Princetonian, Wang explicó:
"Normalmente, los científicos nos centramos en nuestro campo. Sin embargo, estoy profundamente preocupado por la desigualdad en el reparto del poder en nuestra sociedad. Por eso, he utilizado mis habilidades estadísticas para equilibrar un aspecto clave de la democracia: reparar elecciones injustas".
- Jess Phoenix, vulcanóloga y ex candidata demócrata al Congreso en 2024, subraya:
"Hay muchas personas que creen que la ciencia puede ayudarnos a vivir mejor y que debe ser prioritaria en la toma de decisiones políticas".
Contexto: una tendencia en crecimiento
El fenómeno no es nuevo. En las elecciones de 2024, más de 200 profesionales STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) se presentaron a cargos públicos, según Eos. Además, en marzo de este año, miles de personas participaron en las marchas Stand Up for Science en todo el país, protestando contra el uso indebido de la ciencia en políticas federales y los recortes a agencias científicas.
Desde que el presidente Trump asumió el cargo en 2025, más de 10.000 científicos con doctorado han abandonado la administración pública, según datos de Science. Aunque la confianza del público en los científicos ha disminuido desde la pandemia de COVID-19, los últimos sondeos (enero de 2025) muestran una ligera recuperación: el 77% de los adultos en EE.UU. manifiesta tener una gran o moderada confianza en la comunidad científica.
El futuro de la ciencia en la política
Este auge de candidatos con formación científica refleja un cambio en la percepción de su rol en la sociedad. Mientras algunos buscan defender la integridad de la investigación, otros pretenden aplicar métodos basados en evidencia para resolver problemas sociales. Lo claro es que, más allá de las diferencias partidistas, la ciencia está ganando protagonismo en el debate político.