La marca Cupra, perteneciente al grupo Volkswagen, ha decidido prescindir de los colores llamativos en sus futuros modelos. Esta decisión forma parte de una estrategia para consolidar una identidad de marca más definida y alejada de sus orígenes como división deportiva de Seat.
Hasta hace unos años, Cupra destacaba por ofrecer versiones deportivas de modelos Seat en colores vibrantes como el amarillo, que se convirtieron en un sello distintivo de la marca. Sin embargo, en los últimos tiempos, la empresa ha optado por una paleta más sobria, incorporando tonos mate y acabados exclusivos.
Adiós al rojo y al amarillo
Francesca Sangalli, responsable de Color y Acabados en Seat y Cupra, explicó a Autocar que la marca apuesta por «colores neutros con un toque especial», priorizando los acabados mate y los tratamientos que aportan profundidad al color. «El rojo o el amarillo no volverán a Cupra. Eso lo dejamos para Ferrari u otras marcas que los utilicen como parte de su identidad», afirmó.
La estrategia no parece preocupar a la dirección, ya que el público objetivo de Cupra valora más la coherencia con la esencia de la marca que la disponibilidad de colores llamativos.
Nuevos modelos, nuevos colores
Aunque el Cupra Terramar se lanzó con una opción en rojo Desire, el resto de la gama ya sigue la nueva norma. El Cupra Raval, por ejemplo, se ofrece en un llamativo Verde Manganeso Mate, mientras que el Cupra Born renovado incluye el Verde Bosque Oscuro, uno de los pocos tonos no grises con nombres sofisticados.
Mientras Cupra apuesta por la sobriedad, Seat ha tomado el camino contrario. Los modelos Ibiza y Arona renovados pueden adquirirse en colores como Rojo Liminar, Amarillo Hipnótico o Azul Fiord, opciones que Cupra ha descartado por completo.
Una tendencia en la industria
Cupra no es la única marca que considera el color como una herramienta estratégica. En 2023, Fiat anunció que dejaría de vender coches grises para fomentar una imagen más dinámica en las carreteras.