Dos reactores innovadores marcan un hito en la energía nuclear estadounidense

Estados Unidos ha dado un paso histórico en su estrategia energética con el inicio de dos nuevos proyectos nucleares. Por primera vez en 13 años, el país ha puesto en marcha la construcción de reactores de nueva generación, un avance que podría redefinir su matriz energética.

El pasado viernes, Kairos Power comenzó las obras de su planta de demostración en Tennessee. Este reactor, diseñado para ser más seguro y eficiente, representa un cambio radical frente a los modelos tradicionales. Días después, TerraPower, fundada por Bill Gates, inició la construcción de su primera planta de energía a escala de red en Wyoming. Según Chris Levesque, CEO de TerraPower, este no será un reactor de prueba, sino una instalación a gran escala que se completará en 42 meses.

Estos proyectos llegan en un momento crítico. Mientras China lidera la construcción de reactores a nivel global, Estados Unidos intenta recuperar terreno en un sector clave para la transición energética. Sin embargo, el camino aún es largo: el país necesita acelerar su ritmo para competir con la capacidad de producción china.

El debate nuclear en California: ¿Extender la vida de Diablo Canyon?

Mientras tanto, en California, el futuro de la energía nuclear sigue en entredicho. El estado mantiene una moratoria sobre la construcción de nuevos reactores, pero un reciente estudio del MIT sugiere que mantener operativa la central de Diablo Canyon hasta 2045 podría generar ahorros millonarios.

Según el análisis del Centro de Investigación en Energía y Política Ambiental del MIT, prolongar la vida útil de la planta hasta 2045 ahorraría más de 7.600 millones de dólares en costes de capital y operación. Si se compara con las alternativas renovables obligatorias por ley estatal, el ahorro superaría los 20.000 millones de dólares, es decir, más de 1.300 millones anuales.

El informe destaca que esta medida no solo sería económicamente viable, sino también estratégica para cumplir con los objetivos climáticos de California para 2045. Sin embargo, la decisión final dependerá de factores políticos y regulatorios.

EE.UU. apuesta por el combustible nuclear nacional para reducir la dependencia de Rusia

El Departamento de Energía de EE.UU. ha dado un giro clave en su política energética con la activación de la Ley de Producción de Defensa, un mecanismo heredado de la Guerra de Corea que permite al gobierno federal impulsar la fabricación nacional. La medida busca reducir la dependencia del combustible nuclear ruso, cuya importación quedará prohibida en 2028.

Bajo el nuevo Consorcio de Ciclo de Combustible Nuclear, el gobierno ha reunido a más de 90 empresas del sector para acelerar la producción de uranio enriquecido. Tanto la administración Biden como la Trump han invertido fuertemente en este ámbito, pero la urgencia es mayor que nunca: sin una fuente alternativa, el país podría enfrentar graves problemas de suministro.

«Este no es un reactor de prueba, sino una instalación a gran escala que se completará en 42 meses».

Chris Levesque, CEO de TerraPower

El desafío: ¿Puede EE.UU. competir con China en energía nuclear?

Aunque los nuevos proyectos son un avance prometedor, el ritmo actual de construcción en EE.UU. sigue siendo insuficiente para alcanzar los niveles de China. Según expertos, el país asiático construye reactores a un ritmo que supera con creces el de cualquier otra nación, consolidando su liderazgo en energía nuclear.

Para cambiar esta dinámica, EE.UU. necesitará no solo más inversiones, sino también un marco regulatorio más ágil y políticas públicas que fomenten la innovación. Mientras tanto, los nuevos reactores de Kairos Power y TerraPower podrían ser el primer paso hacia una nueva era nuclear en el país.