Las grandes apuestas de Detroit por los vehículos eléctricos (EV) están pasando factura a las cuentas de las automovilísticas, pero no así a los bolsillos de sus ejecutivos. General Motors (GM), Ford y Stellantis han acumulado pérdidas millonarias en sus estrategias de electrificación, mientras sus altos cargos han visto incrementados sus salarios y bonificaciones.

Mary Barra se embolsa 29,9 millones pese a un agujero de 7.900 millones en GM

GM registró un ajuste contable de 7.900 millones de dólares en 2023 debido a su replanteamiento en la inversión en vehículos eléctricos. Sin embargo, la compensación total de su consejera delegada, Mary Barra, ascendió a 29,9 millones de dólares, un 1,4% más que el año anterior.

Según los documentos regulatorios, Barra percibió un salario base de 2,1 millones, mientras que sus bonos en acciones aumentaron un 11%, hasta los 21,6 millones. No obstante, su compensación por incentivos no relacionados con acciones cayó un 26%, hasta los 5 millones, lo que podría haber limitado su remuneración final.

Sorprendentemente, Barra no fue la ejecutiva mejor pagada de GM en 2023. Sterling Anderson, director de producto, recibió 40,3 millones, principalmente por un bono de contratación tras su fichaje desde Aurora Innovation, la startup de tecnología autónoma que cofundó. Por su parte, Mark Reuss, presidente de GM, ganó 19,3 millones (un 4,6% más), y Paul Jacobson, director financiero, percibió 13,8 millones, un 5,5% más que en 2022.

Ford modifica las reglas de bonificación para incluir híbridos y Jim Farley gana 27,5 millones

Ford registró unas pérdidas de 8.200 millones de dólares en 2023, su peor resultado desde 2008, y anunció ajustes contables por 19.500 millones en su estrategia de electrificación. A pesar de ello, la compañía modificó sus criterios de bonificación para incluir vehículos híbridos en los objetivos de ventas, antes limitados a los 100% eléctricos.

Esta decisión permitió a Ford superar sus metas de ventas de vehículos electrificados, y el CEO Jim Farley vio incrementada su remuneración un 11%, hasta los 27,5 millones de dólares. Un portavoz de la compañía justificó este aumento argumentando que la retribución refleja el rendimiento global, destacando un 42% de retorno total para los accionistas (incluyendo dividendos), superior al mercado y a sus competidores, así como unos ingresos récord.

El portavoz añadió que Ford no excluyó de los cálculos de los bonos costes imprevistos como los aranceles, y subrayó «la importancia de una cartera más amplia de sistemas de propulsión electrificados, como los híbridos».

Stellantis: 26.200 millones en pérdidas y un CEO que cobró 6,37 millones

Stellantis, el gigante formado por la fusión de Fiat Chrysler y PSA, acumuló unas pérdidas de 26.200 millones de dólares en 2023 debido a su sobreinversión en vehículos eléctricos. Su CEO, Antonio Filosa, percibió una compensación total de 6,37 millones, aunque solo ejerció el cargo durante la segunda mitad del año.

¿Por qué los ejecutivos siguen ganando millones pese a los fracasos?

Los expertos señalan que los paquetes de compensación de los altos cargos en el sector automovilístico suelen estar vinculados a objetivos a largo plazo, como el valor para los accionistas o la innovación tecnológica, más que a resultados anuales inmediatos. Además, las juntas directivas pueden priorizar la retención de talento y la alineación con estrategias futuras, incluso cuando las inversiones no generan los frutos esperados a corto plazo.

En un contexto de transición hacia la electrificación, donde las inversiones son masivas y los plazos de retorno largos, los consejos de administración parecen optar por compensar a los líderes por su visión estratégica, más que por los resultados financieros inmediatos.

Fuente: CarScoops