Un estudio publicado en la revista Science ha revelado que el cierre abrupto de la Agencia de EE.UU. para el Desarrollo Internacional (USAID) en 2025, impulsado por recortes de la administración de Donald Trump, está directamente relacionado con un aumento significativo de la violencia en África.

El informe, basado en modelos de seguimiento, estima que el colapso de USAID ya podría haber provocado 762.000 muertes evitables, de las cuales 500.000 corresponden a menores de cinco años. Además, advierte que, de continuar esta tendencia, las muertes podrían superar los 9 millones para 2030.

El impacto de los recortes en la ayuda humanitaria

El estudio, liderado por investigadores de la Universidad de Chicago, analizó el efecto de los recortes en casi mil unidades administrativas subnacionales de África. Los resultados son contundentes: en las regiones que recibían más ayuda de USAID, la probabilidad de conflictos violentos aumentó un 6,5% en comparación con aquellas que no recibían asistencia.

Entre los hallazgos más destacados se incluyen:

  • Un 10% más de probabilidad de protestas y disturbios.
  • Un incremento del 10,6% en el número de eventos violentos.
  • Un aumento del 6,9% en batallas registradas.
  • Un 9,3% más de muertes relacionadas con conflictos armados.

El análisis confirmó que no existían diferencias previas en las tendencias de violencia entre las regiones más y menos expuestas antes del cierre de USAID, lo que refuerza la relación causal entre los recortes y el aumento de la violencia.

Un legado de ayuda humanitaria en riesgo

Creada en 1961 por el presidente John F. Kennedy, USAID era la mayor agencia de ayuda humanitaria del mundo. Antes de su cierre, representaba menos del 1% del gasto federal de EE.UU., pero su impacto en la reducción de conflictos era notable. Entre 2021 y 2024, se estima que USAID salvó 91 millones de vidas, un tercio de ellas niños menores de cinco años.

Sin embargo, el cierre repentino y sin precedentes de la agencia ha generado un efecto contrario al esperado. Según el estudio, la retirada de ayuda puede tener dos consecuencias opuestas: por un lado, reducir los conflictos al mejorar las condiciones de vida (efecto de costo de oportunidad), pero, por otro, aumentar la violencia al generar disputas por el control de los recursos (efecto de rapacidad). En este caso, el colapso de USAID ha agravado ambos problemas.

«Lo que encontramos es que, con el cierre de USAID, hubo un aumento rápido en la probabilidad, severidad y letalidad de la violencia en casi mil unidades administrativas de África», declaró Austin L. Wright, coautor del estudio y profesor asociado de la Escuela Harris de Políticas Públicas de la Universidad de Chicago.

Un futuro incierto para la ayuda humanitaria

El estudio subraya la importancia de la ayuda internacional en la estabilidad de regiones vulnerables. La desaparición de USAID, impulsada por recortes drásticos, deja un vacío que podría tener consecuencias devastadoras en el corto y medio plazo. Los investigadores advierten que, sin una intervención urgente, el aumento de la violencia y las muertes evitables podrían continuar escalando en los próximos años.

Fuente: 404 Media