Los coches eléctricos y los híbridos no rinden igual en todas las condiciones climáticas. Según un reciente estudio de la AAA, el frío y el calor extremos reducen significativamente su eficiencia, algo que los fabricantes no siempre reflejan en sus cifras oficiales de autonomía.

Pruebas en laboratorio: cómo se midió el impacto del clima

Para evaluar el comportamiento de estos vehículos, la AAA sometió a tres coches eléctricos y tres híbridos a pruebas en un laboratorio con condiciones controladas. Utilizaron un dinamómetro (dyno) dentro de una cámara climática, similar a una cinta de correr para coches, donde se ajustó la temperatura ambiente a tres escenarios distintos:

  • 20 °F (-6,7 °C): Simulaba un día de invierno gélido.
  • 75 °F (23,9 °C): Temperatura de referencia, similar a un día templado.
  • 95 °F (35 °C): Representaba un día de verano extremo.

Todos los vehículos funcionaban con el aire acondicionado o la calefacción activados a 72 °F (22,2 °C) para mantener una temperatura interior confortable.

Resultados: el frío golpea más a los eléctricos, el calor a los híbridos

En condiciones de calor (95 °F / 35 °C)

Los vehículos eléctricos perdieron un 8,5% de autonomía y un 10,4% de eficiencia en comparación con la referencia de 75 °F. Los híbridos, por su parte, sufrieron una reducción del 12% en eficiencia de combustible (millas por galón).

Aunque estos porcentajes pueden parecer moderados, pueden tener un impacto notable en conductores que dependen de la autonomía completa antes de recargar o repostar.

En condiciones de frío extremo (20 °F / -6,7 °C)

Los resultados fueron mucho más preocupantes. Los coches eléctricos vieron cómo su autonomía se reducía un 39% de media, con una caída del 35,6% en eficiencia. Los híbridos también sufrieron, perdiendo un 22,8% en eficiencia de combustible.

¿Qué significa esto para los conductores?

Si vives en una zona con climas templados, donde las temperaturas rondan los 75 °F, no deberías preocuparte demasiado. Sin embargo, en regiones con inviernos muy fríos o veranos abrasadores, es clave tener en cuenta estas pérdidas de autonomía a la hora de elegir un vehículo.

Greg Brannon, director de Ingeniería y Investigación Automotriz de la AAA, advierte:

"Los coches eléctricos son eficientes en temperaturas moderadas, pero pierden autonomía significativa en frío. Esto ya lo observamos en estudios anteriores, pero ahora contamos con datos más actualizados".

Consejos para maximizar la autonomía en cualquier clima

  • En invierno: Precalienta el habitáculo mientras el coche está enchufado para reducir el consumo de batería. Usa asientos y volante calefactables si están disponibles.
  • En verano: Estaciona a la sombra y usa el modo de climatización eficiente. Evita cargar la batería al 100% si no es necesario, ya que el calor acelera su degradación.
  • Para híbridos: En climas extremos, planifica paradas más frecuentes para repostar, ya que el motor de combustión también se ve afectado.

En definitiva, aunque los avances tecnológicos mejoran la eficiencia de estos vehículos, las condiciones climáticas siguen siendo un factor determinante en su rendimiento real.

Fuente: CarScoops