Audi está evaluando la posibilidad de hibridar su motor 2.5 turbo de cinco cilindros, un icono de la marca, para evitar su desaparición. El EA855, que actualmente solo equipa al Audi RS3 y al Cupra Formentor VZ5, no cumple con la normativa Euro 7, cuya entrada en vigor está prevista para noviembre de 2024.
Para adaptarlo a los nuevos requisitos, el motor necesitaría sensores de NOx adicionales, un filtro de partículas más restrictivo, catalizadores renovados y un mapeo de inyección actualizado. Sin embargo, dado que su producción se limita a dos modelos, los costes de estas modificaciones podrían no justificarse económicamente.
En una entrevista con Autocar, Rolf Michl, responsable de Audi Sport, confirmó que la marca está explorando todas las opciones para mantener vivo el cinco cilindros. Entre las alternativas, la hibridación emerge como una posible solución.
«Estamos abiertos a todas las posibilidades. Seguimos analizando diferentes enfoques tecnológicos», declaró Michl. «Lo más importante es ofrecer la máxima experiencia de conducción emocional en el segmento compacto. Somos conscientes del ADN del motor de cinco cilindros y estamos dispuestos a explorar cualquier vía».
El caso de Lamborghini, que ha logrado mantener su V12 6.5 de aspiración natural gracias a la hibridación, demuestra que esta tecnología puede prolongar la vida de motores icónicos. Aunque técnicamente sería viable aplicar un sistema híbrido al 2.5 turbo de Audi, la gran incógnita es si la inversión merece la pena, especialmente con una producción tan limitada.
Mientras tanto, el motor seguirá disponible en su versión actual en el mercado estadounidense durante más tiempo que en Europa. De hecho, la producción del actual RS3 en Hungría continuará hasta mediados de 2025 para abastecer a mercados como EE.UU.