El café con huevo, una bebida cremosa y dulce que se prepara batiendo yemas de huevo con azúcar y leche condensada, se ha convertido en un fenómeno viral en plataformas como TikTok. Aunque su receta tiene versiones tradicionales en países como Vietnam, Suecia o Italia, los nutricionistas alertan sobre posibles riesgos para la salud si no se prepara correctamente.

Uno de los principales peligros es el uso de huevos crudos o poco cocinados, que pueden estar contaminados con salmonela. Según Michelle Routhenstein, dietista especializada en cardiología preventiva, «el consumo de café con huevo preparado con yemas crudas o poco cocinadas conlleva un riesgo real de intoxicación por salmonela que no debe subestimarse».

Aunque algunos creen que el café caliente elimina el riesgo, Routhenstein aclara que «el café no suele alcanzar la temperatura necesaria para cocinar el huevo y reducir el peligro de contaminación». Los síntomas de una infección por salmonela incluyen diarrea, fiebre y dolores abdominales, que pueden aparecer horas o días después de consumir el alimento. Las personas mayores, embarazadas o con sistemas inmunitarios debilitados son especialmente vulnerables.

¿Cómo reducir los riesgos?

Para disfrutar del café con huevo de forma más segura, los expertos recomiendan:

  • Cocinar las yemas antes de batirlas con el resto de ingredientes.
  • Utilizar huevos pasteurizados si se desea mantener la receta tradicional.
  • Asegurarse de que el café esté lo suficientemente caliente para reducir, en parte, el riesgo bacteriano.

Otras preocupaciones nutricionales

Además de los riesgos microbiológicos, el café con huevo suele ser alto en azúcares añadidos y grasas saturadas, debido a la leche condensada y el azúcar empleados en su preparación. «Debemos ser conscientes del aporte de grasas saturadas que puede suponer esta bebida», advierte Routhenstein. «Las yemas de huevo y la leche condensada aportan varios gramos de grasas saturadas, lo que puede elevar los niveles de colesterol LDL si no se controla el consumo».

Para una versión más saludable, se pueden sustituir ingredientes como:

  • Leche condensada por leche evaporada sin azúcar o yogur griego natural.
  • Azúcar blanco por edulcorantes naturales como la stevia o el eritritol.
  • Yemas de huevo por claras pasteurizadas para reducir la grasa saturada.

En definitiva, aunque el café con huevo puede ser una opción deliciosa y original, es fundamental prepararlo con precaución para evitar riesgos innecesarios y optar por versiones más equilibradas si se consume con frecuencia.

Fuente: Healthline