Washington, D.C. — La Ley CLARITY sobre el Mercado de Activos Digitales ha superado un hito crucial en el Congreso de Estados Unidos. La Comisión de Banca del Senado aprobó el proyecto de ley el pasado 14 de mayo con apoyo bipartidista, enviándolo al pleno del Senado para su votación final. Este avance marca el fin de una década de disputas regulatorias y consolida un marco federal para los criptoactivos.
Un paso histórico hacia la regulación de criptomonedas
Tras diez meses de intensas negociaciones, el texto fue aprobado por unanimidad en la comisión, despejando el camino para establecer un sistema regulatorio claro en un sector hasta ahora fragmentado. Patrick Witt, director ejecutivo del Comité Asesor Presidencial de la Casa Blanca sobre Activos Digitales, destacó su importancia:
"La Ley CLARITY no solo es una buena política, sino una necesidad estratégica para que Estados Unidos mantenga su liderazgo en los mercados financieros globales. Además, incluye protecciones robustas para los consumidores y medidas contra el financiamiento ilícito, sin las cuales no hay futuro seguro en este ámbito."
División de competencias: CFTC y SEC definen sus roles
Uno de los puntos clave del proyecto es resolver el conflicto de jurisdicciones entre reguladores. Según el texto aprobado:
- La CFTC (Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas) obtendrá autoridad ampliada para regular los mercados al contado de criptoactivos, incluyendo operaciones con Bitcoin y Ethereum.
- La SEC (Comisión de Bolsa y Valores) mantendrá su supervisión sobre los valores digitales y las ofertas primarias de contratos de inversión.
Este reparto busca eliminar la incertidumbre legal que ha frenado el crecimiento del sector en los últimos años.
Tensiones con el sector bancario tradicional
El camino hacia la aprobación no estuvo exento de obstáculos. En los últimos momentos, grupos como la Asociación Americana de Banqueros (ABA) y el Instituto de Política Bancaria presionaron en contra de las disposiciones sobre stablecoins, advirtiendo sobre un posible "éxodo de depósitos" desde las instituciones financieras tradicionales. Para garantizar los votos necesarios, los legisladores introdujeron un compromiso delicado:
- Prohibición de recompensas pasivas: Se vetará que las plataformas ofrezcan rendimientos automáticos por saldos inactivos de stablecoins.
- Permiso para recompensas activas: Se permitirán incentivos vinculados a transacciones específicas, como comisiones por gas o pagos de servicios.
Esta concesión fue celebrada por el sector bancario, pero criticada por algunos progresistas.
Críticas desde la izquierda y apoyo del sector cripto
Senadores como Elizabeth Warren cuestionaron el proyecto, argumentando que "turboalimentará los conflictos de interés" vinculados a las inversiones en criptomonedas de la familia Trump. En cambio, figuras del ecosistema celebraron el avance:
"Esta ley hará que el sistema financiero estadounidense sea más rápido, barato y accesible para el pueblo americano. Además, asegurará que EE.UU. lidere la próxima generación de finanzas globales", declaró Brian Armstrong, CEO de Coinbase.
¿Qué sigue para la Ley CLARITY?
Aunque la aprobación en comisión es un hito histórico, el proyecto aún enfrenta desafíos antes de convertirse en ley:
- Calendario ajustado: Los legisladores deben aprobar el texto antes del 4 de julio, fecha en la que el presidente Donald Trump podría firmarlo. Sin embargo, el receso del Memorial Day (21 de mayo) y el receso de agosto limitan el tiempo disponible.
- Reconciliación con el Senado de Agricultura: El proyecto debe alinearse con el texto aprobado en enero por la Comisión de Agricultura del Senado antes de llegar al pleno.
- Votación en el Senado: Se requiere una mayoría simple para su aprobación, seguida de un proceso en la Cámara de Representantes.
Los defensores de la ley confían en que, con el impulso bipartidista actual, el proyecto podría convertirse en la primera regulación integral de criptoactivos en la historia de EE.UU.