El Comité Bancario del Senado de Estados Unidos inició este jueves una sesión histórica para debatir y votar el proyecto de ley H.R. 3633, la Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales de 2025. Esta iniciativa representa el intento más ambicioso hasta la fecha para establecer un marco regulatorio federal sobre criptomonedas en el país.
La sesión, marcada por tensiones partidistas y disputas procedimentales, se desarrolla bajo una presión temporal: si el proyecto no es aprobado antes del receso del Memorial Day, el calendario legislativo deberá reiniciarse. El presidente del comité, Tim Scott (R-SC), defendió la propuesta como una solución a años de falta de claridad regulatoria en el sector.
«Durante años, el sector de los activos digitales ha operado en una zona gris reguladora», declaró Scott. «Desarrolladores, emprendedores e inversores han enfrentado incertidumbre, mientras que el gobierno debería haber establecido reglas claras desde el principio».
La legislación se estructura en torno a tres ejes principales: protección al consumidor, fomento de la innovación estadounidense y seguridad nacional. Scott reconoció que el texto ha crecido significativamente durante las negociaciones —«desde junio del año pasado, se han añadido 33.000 palabras y 219 páginas para lograr el mayor consenso bipartidista posible»— y admitió que los republicanos no han obtenido todo lo que buscaban.
Críticas de la senadora Elizabeth Warren
La senadora Elizabeth Warren (D-MA), líder de la minoría, lanzó una crítica frontal al proyecto. En lugar de centrarse en los activos digitales, Warren cuestionó prioridades como los precios de los alimentos, las comisiones bancarias y las tasas de interés de las tarjetas de crédito, temas que, según ella, deberían ser abordados por el comité.
«Estamos perdiendo el tiempo con un proyecto escrito por la industria cripto, para la industria cripto», argumentó Warren. «Nada en esta ley se incluyó sin el visto bueno del sector». Citó una encuesta de CoinDesk que situaba a las criptomonedas en el último lugar de las preocupaciones de los votantes, con solo un 1% de los encuestados considerándolo su principal prioridad.
Warren enumeró cinco objeciones clave al proyecto:
- Debilitaría las leyes de valores vigentes desde 1929, diseñadas para proteger a los inversores;
- Permitiría fraudes al consumidor al anular protecciones estatales;
- Repetiría los errores de 2008 al permitir que los bancos asuman riesgos con activos cripto;
- Exacerbaría vulnerabilidades en seguridad nacional;
- No abordaría, según ella, la corrupción vinculada a criptomonedas durante la administración Trump.
«Desde que asumió el cargo el año pasado, el presidente y su familia han obtenido al menos 1.400 millones de dólares en ganancias derivadas de operaciones con criptomonedas», afirmó.
Disputa procedimental antes del voto
Antes de que comenzaran las votaciones sobre enmiendas, surgió una disputa sobre cuáles serían consideradas. Warren denunció que más de una docena de enmiendas demócratas habían sido excluidas de antemano, incluyendo una propuesta por la Asociación Nacional de Alguaciles para cerrar un vacío legal en el lavado de dinero vinculado a carteles, y otra de bancos comunitarios para evitar la fuga de depósitos.
«Usted y solo usted ha decidido qué enmiendas entran y cuáles no», le reprochó Warren a Scott, exigiendo transparencia en el proceso.