El Tribunal de Apelaciones del Undécimo Circuito de Estados Unidos ha dictaminado en contra de Roy Moore en su demanda por difamación contra el Comité de Acción Política del Senado Mayoritario (Senate Majority PAC, SMP), que emitió un anuncio durante las elecciones senatoriales de Alabama en 2017.

En el anuncio se afirmaba que Moore había sido prohibido de entrar al centro comercial Gadsden Mall por intentar mantener relaciones sexuales con menores, y que una de las jóvenes a las que se acercó tenía 14 años y trabajaba como ayudante de Papá Noel. Moore argumentó que estas afirmaciones, al combinarse, sugerían falsamente que él había intentado seducir a una menor de edad para mantener relaciones sexuales.

El jurado inicialmente falló a favor de Moore, otorgándole una indemnización de 8,2 millones de dólares por daños y perjuicios. Sin embargo, el Tribunal de Apelaciones revocó esta decisión, argumentando que el caso se basaba en una difamación implícita, no en una afirmación directa.

La complejidad de la difamación implícita

El tribunal destacó que la difamación implícita es un concepto jurídico más sutil que la difamación expresa. Según la sentencia, la difamación por implicación ocurre cuando se yuxtaponen hechos para sugerir una conexión difamatoria entre ellos, sin que se exprese de manera literal. Esto significa que una misma afirmación puede tener múltiples interpretaciones, algunas difamatorias y otras no.

En este caso, el tribunal determinó que el anuncio de SMP podía interpretarse de diferentes formas, y que no existía una intención clara de difamar por parte de la organización política. Además, se subrayó que la libertad de expresión en el contexto de campañas políticas tiene un peso especial, lo que dificulta demostrar la «malicia real» (actual malice) requerida para este tipo de demandas.

El fallo y sus implicaciones

El tribunal concluyó que, al no existir una afirmación directa y clara de que Moore hubiera cometido un acto ilegal, no se cumplían los requisitos para una demanda por difamación. La sentencia refuerza el principio de que, en el ámbito político, las acusaciones deben analizarse con mayor rigor para evitar censurar el debate público.

Moore, quien perdió las elecciones en 2017, argumentó que el anuncio lo perjudicó gravemente, pero el tribunal consideró que las afirmaciones, aunque controvertidas, no alcanzaban el umbral de la difamación.

«La difamación por implicación no puede basarse en interpretaciones ambiguas, sino en una intención clara de dañar la reputación de una persona», declaró el juez Elizabeth Branch, autora del fallo.

Fuente: Reason