Cuando Gavin Newsom se presentó como candidato a gobernador de California en 2018, su apoyo a un sistema sanitario público de pago único (single-payer) fue considerado un movimiento arriesgado que, no obstante, le granjeó el respaldo de importantes sindicatos. Hoy, en una carrera abierta por sucederle, los principales candidatos demócratas han asumido el single-payer como una necesidad política, una respuesta a los votantes hartos de las primas cada vez más altas y de los costes sanitarios disparados.

Sin un candidato claro en la delantera, los aspirantes se enfrentan en debates y anuncios políticos para demostrar quién está más comprometido con un modelo gestionado por el gobierno. Sin embargo, ninguno ha explicado cómo California financiaría una cobertura sanitaria integral para sus 40 millones de habitantes, dejando a los votantes sin una propuesta concreta para el estado más poblado de EE.UU.

Expertos en sanidad y política coinciden en que el concepto de single-payer ha pasado de ser una utopía progresista hace una década a un tema central en el discurso político actual en un estado donde los demócratas superan a los republicanos en una proporción de casi 2 a 1. Los demócratas prometen este modelo como la mejor vía para reducir costes y atraer a votantes preocupados por la asequibilidad de cara a las primarias de junio.

Mientras, los dos principales candidatos republicanos han tachado la sanidad pública gestionada por el gobierno de «desastre» y «socialismo».

«En muchos sentidos, el single-payer se ha convertido en una prueba de fuego progresista», declaró Larry Levitt, exasesor de políticas de la Casa Blanca y experto en sanidad de KFF, una organización sin ánimo de lucro especializada en información sanitaria que incluye KFF Health News. Según Levitt, pocos votantes entienden realmente qué significa el término single-payer, y menos aún esperan que el próximo gobernador lo implemente. Más bien, añadió, el concepto se ha convertido en una señal para los votantes sobre la postura de cada candidato ante la reforma sanitaria.

Xavier Becerra, exsecretario de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. y defensor durante décadas del single-payer en el Congreso, ha sido criticado por sus rivales por un cambio sutil pero claro en su postura. Este giro se produjo tras recibir el respaldo de la Asociación Médica de California, un poderoso grupo que representa a los médicos y que, durante años, se opuso a las propuestas de single-payer en el estado.

En un debate celebrado el 5 de mayo organizado por CNN, Becerra declaró su apoyo a «Medicare para Todos», una propuesta de sistema federal que lleva años estancada, pero evitó pronunciarse sobre si impulsaría un proyecto liderado por California. En su lugar, aseguró que su prioridad inmediata sería mitigar los drásticos recortes federales que se esperan para los beneficiarios de bajos ingresos y discapacitados en Medi-Cal, el programa de Medicaid del estado, que cubre a más de un tercio de los residentes californianos. Becerra confía en que los votantes no distingan entre los términos single-payer, Medicare para Todos y cobertura universal, y durante el debate afirmó:

«A los californianos no les importa cómo lo llamen, siempre que tengan acceso a una sanidad asequible»

«Mucha gente no tiene claro qué es el single-payer y necesita una metáfora para entenderlo», explicó Celinda Lake, estratega demócrata y una de las principales encuestadoras de la campaña de Joe Biden en 2020.

El millonario activista Tom Steyer, que ha destacado su autofinanciación como garantía de imparcialidad, se ha erigido como el candidato más vocal a favor del single-payer en esta carrera, tras...