El New Deal: ¿Un fracaso económico disfrazado de éxito?

En plena era de inflación, promesas políticas y regulaciones económicas, el economista Donald J. Boudreaux lanza un mensaje contundente en su nuevo libro El triunfo de la libertad económica: el New Deal de Franklin D. Roosevelt no sacó a Estados Unidos de la Gran Depresión.

Boudreaux, en una reciente entrevista, desmonta el relato oficial que las escuelas enseñan sobre la recuperación económica de los años 30. Según él, la tasa de desempleo nunca bajó del 10% durante esa década, a pesar de los ambiciosos programas gubernamentales.

Políticas que agravaron la crisis

Entre las medidas más criticadas se encuentra la destrucción de cosechas para subir los precios de los alimentos. "La gente tenía hambre y el gobierno destruía comida", señala Boudreaux. "¿Cómo podía eso ser bueno?".

Además, Roosevelt implementó subidas de impuestos a los ricos y mayor regulación empresarial —políticas que hoy resuenan en propuestas como el control de alquileres o el tope a los intereses de las tarjetas de crédito—. "Estas medidas convirtieron la inversión en Estados Unidos en un proyecto arriesgado", explica Boudreaux. "Los empresarios no confiaban en el gobierno".

La Segunda Guerra Mundial: ¿La verdadera salvación?

Algunos argumentan que la movilización económica para la guerra puso fin a la Depresión. Boudreaux lo niega: "El desempleo cayó porque se reclutó a 2,5 millones de hombres. Pero si miramos el verdadero desempeño económico, no se recuperó hasta finales de los años 40".

Según su análisis, la recuperación llegó cuando los republicanos ganaron las elecciones de 1946, promoviendo políticas más favorables a los inversores y al sector privado. Incluso la muerte de Roosevelt en 1945 jugó a favor: "Harry Truman era menos hostil hacia los capitalistas, y eso permitió que los inversores volvieran a confiar".

Lecciones para hoy: ¿Estamos repitiendo los mismos errores?

Boudreaux advierte que las políticas actuales, como los subsidios a las hipotecas que llevaron a la Gran Recesión de 2008, siguen el mismo patrón fallido. "El gobierno obligó a los bancos a respaldar hipotecas para personas que no podían pagarlas. Cuando el mercado colapsó, millones perdieron sus empleos".

Los políticos, añade, culpaban al "libre mercado desregulado", pero en realidad, fue la intervención estatal la que generó la crisis.

"Cuanto más nos alejamos de los mercados libres, peor se ponen las cosas. La historia económica lo demuestra una y otra vez". — Donald J. Boudreaux

Conclusión: ¿Qué nos sacó realmente de la crisis?

La evidencia histórica sugiere que fue la confianza en el sector privado y la reducción de la intervención estatal lo que permitió la recuperación económica. En lugar de repetir los errores del pasado, Boudreaux aboga por menos regulaciones, menos impuestos y mayor libertad económica como claves para evitar futuras crisis.

Fuente: Reason