La NHTSA intensifica la investigación sobre fallos en la suspensión de Range Rover

La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras de EE.UU. (NHTSA) ha elevado la investigación sobre los fallos en la suspensión de los Range Rover a un análisis de ingeniería. Este paso se da tras recibir múltiples informes de propietarios que describen el mismo problema: la fractura del brazo de control superior, que podría desprenderse completamente del conjunto de la mangueta de dirección.

La investigación, que comenzó como una evaluación preliminar, ahora incluye a 331.559 vehículos en Estados Unidos, correspondientes a los modelos Range Rover y Range Rover Sport fabricados entre 2014 y 2022. Según datos de Jaguar Land Rover (JLR), se han registrado al menos 522 fallos de este tipo, aunque la cifra real podría ser mayor.

Un problema más amplio de lo previsto

En agosto de 2025, JLR emitió un recall parcial que solo afectaba a los modelos Range Rover y Range Rover Sport de los años 2015 a 2017. En este recall, la compañía reemplazaba las manguetas agrietadas y reforzaba las que no presentaban grietas con un nuevo soporte para evitar la separación del brazo de control.

Sin embargo, la NHTSA ha recibido denuncias adicionales de propietarios, incluyendo casos en modelos del 2020 y 2021. Esto sugiere que el problema es más extenso que el recall inicial de JLR, lo que podría obligar a la empresa a ampliar la campaña de reparación o incluso a emitir un nuevo aviso de seguridad.

Posibles consecuencias para Jaguar Land Rover

Si la investigación determina que el fallo en la mangueta de dirección afecta a más vehículos de los inicialmente cubiertos por el recall, JLR podría verse obligada a:

  • Ampliar el alcance del recall existente.
  • Emitir un nuevo aviso de seguridad independiente.

Hasta el momento, la compañía no ha emitido declaraciones públicas sobre una posible expansión del recall. Mientras tanto, los propietarios de Range Rover afectados deben estar atentos a las actualizaciones oficiales para evitar riesgos en la conducción.

«La seguridad de los conductores y pasajeros es nuestra máxima prioridad. Estamos analizando todos los datos disponibles para determinar el alcance real del problema y las medidas necesarias».

— Portavoz de la NHTSA
Fuente: CarScoops