Un juez del condado de Monroe (Nueva York) ha anulado tres multas por exceso de velocidad impuestas a un conductor, sentando un precedente que podría permitir a miles de automovilistas impugnar sanciones similares. El caso expone graves fallos en el uso de radares automáticos instalados en vehículos no identificados.
Un SUV sin matrículas y 26.000 multas en 25 días
En otoño de 2024, las autoridades de Rochester colocaron un SUV blanco sin matrículas en una zona de obras en la Interestatal 490, equipado con un radar de velocidad. Durante 25 días, este dispositivo emitió más de 26.000 multas automáticas a vehículos que superaban el límite permitido en la zona.
Kent Kroemer, uno de los afectados, recibió tres sanciones por presunto exceso de velocidad en una zona de trabajo. Aunque la mayoría de los conductores pagaron las multas sin cuestionarlas, Kroemer decidió impugnarlas en los tribunales.
El juez desmonta el caso: "Falta de pruebas y carga de la prueba invertida"
Tras perder en el juzgado de tráfico municipal, Kroemer apeló la decisión. El juez del condado, Doug Randall, anuló las multas y criticó duramente el procedimiento seguido por el tribunal inferior.
"No se presentó prácticamente ninguna prueba que demostrara la existencia de obras o trabajadores en la zona en el momento de la infracción. Además, el tribunal trasladó incorrectamente la carga de la prueba al acusado, obligándole a demostrar su inocencia", declaró el juez Randall.
Según la ley local, las multas deben enviarse en un plazo de 14 días hábiles tras la infracción. Sin embargo, en el caso de Kroemer, no se aportó ninguna prueba de que se cumpliera este requisito. El juez calificó estos fallos como "el episodio más grave" del proceso.
Un precedente para miles de conductores
De los 26.000 conductores multados, solo 239 recurrieron la sanción en el juzgado municipal. De ellos, 40 perdieron el caso. Sin embargo, gracias a la sentencia del juez Randall, quienes perdieron ahora tienen hasta el 8 de mayo para presentar una nueva apelación.
Este fallo podría abrir la puerta a que otros afectados revisen sus multas, especialmente aquellas emitidas por radares en vehículos no identificados o en condiciones que no cumplan con los requisitos legales.
¿Qué dice la ley sobre los radares automáticos?
- Notificación en plazo: Las multas deben enviarse en un máximo de 14 días hábiles tras la infracción.
- Pruebas de la infracción: Debe demostrarse que existía una zona de obras activa con trabajadores presentes en el momento de la sanción.
- Transparencia: Los radares deben estar claramente identificados y no ocultos en vehículos no marcados.
El caso de Kroemer subraya la importancia de que las autoridades respeten los procedimientos legales al emitir sanciones automatizadas, evitando así vulneraciones de los derechos de los ciudadanos.