El Comité Bancario del Senado de EE.UU. se reúne hoy, 14 de mayo, en sesión ejecutiva para evaluar la Ley CLARITY, un proyecto de ley que ya superó la votación en la Cámara de Representantes por 294 votos a favor y 134 en contra en julio de 2025. Para avanzar en el Senado, el texto necesita al menos siete votos demócratas.

Samir Kerbage, director de inversiones (CIO) de Hashdex, advierte que el mercado está subestimando el impacto de esta normativa. Según Kerbage, los precios actuales de las criptomonedas reflejan solo la probabilidad de que el comité apruebe la ley, pero no contemplan el escenario de su firma final, que desencadenaría un flujo masivo de capital institucional y un desarrollo acelerado de productos.

«Si la Ley CLARITY se convierte en ley, no será solo un hito de cumplimiento, sino un evento de activación del mercado que generará importantes entradas de capital, desarrollo de productos y una amplia aceptación institucional», declaró Kerbage a CryptoSlate.

Hashdex confía en que el proyecto llegará a la mesa del presidente Donald Trump antes del verano. Sin embargo, la Ley CLARITY aún debe superar seis etapas desde su aprobación en la Cámara hasta la firma presidencial, incluyendo la necesidad de apoyo bipartidista en el Senado.

¿Qué establece la Ley CLARITY?

La normativa abarca varios aspectos clave del ecosistema cripto:

  • Recompensas con stablecoins: Prohíbe las recompensas por saldos inactivos de stablecoins que funcionen como depósitos bancarios, pero permite recompensas basadas en transacciones. Además, exige que la SEC, la CFTC y el Tesoro emitan reglas conjuntas.
  • Normativas contra el lavado de dinero (AML): Incluye a las plataformas de intercambio de commodities digitales, corredores y distribuidores bajo la Ley de Secreto Bancario, imponiendo obligaciones de identificación de clientes y diligencia debida.
  • Exenciones de financiación de la SEC: Facilita la recaudación de fondos para proyectos cripto.
  • Tratamiento de DeFi y tokenización: Establece un marco regulatorio para estos sectores emergentes.

El debate sobre las recompensas con stablecoins

La disposición sobre stablecoins es la más controvertida. Los bancos argumentan que las recompensas podrían generar una fuga de depósitos, mientras que las empresas cripto consideran que restringir las recompensas de terceros es anticompetitivo. La ley busca equilibrar estos intereses, permitiendo recompensas por transacciones pero prohibiendo incentivos por tenencia pasiva.

Impacto en el capital institucional

Kerbage destaca que la Ley CLARITY es crucial para los inversores institucionales, que requieren claridad regulatoria para cumplir con sus obligaciones fiduciarias y políticas de inversión. «Estos inversores necesitan un marco normativo sólido, aprobación de comités de inversión, productos estructurados y justificación fiduciaria antes de asignar capital a gran escala», explicó.

Si se aprueba, la ley proporcionaría el marco regulatorio necesario para desbloquear este flujo de capital. Kerbage anticipa que la mayor parte de estos fondos institucionales fluirían a través de ETFs y productos indexados de criptomonedas, ofreciendo una estructura duradera y reportable.

Comparación con los ETFs de Bitcoin

Como referencia, Kerbage señala la aprobación en enero de 2024 de los ETFs de Bitcoin al contado por parte de la SEC. Este hito convirtió la demanda latente en flujos estructurados y aprobados por comités, a una escala mucho mayor que en mercados sin regulación clara. Los datos de Farside Investors muestran que los ETFs de Ethereum en EE.UU. han acumulado unos 12.000 millones de dólares en flujos netos desde su lanzamiento, mientras que los de Solana superan los 1.000 millones. Ambos están muy por debajo de la escala de los ETFs de Bitcoin, pero la Ley CLARITY podría cambiar este panorama al definir por primera vez el estatus regulatorio de sus activos subyacentes.