La posibilidad de que la NFL amplíe su temporada regular de 17 a 18 partidos sigue siendo un tema de debate entre aficionados, jugadores y directivos. Aunque la mayoría considera esta expansión como un hecho inevitable, el comisionado Roger Goodell matiza su postura y la presenta como una opción condicionada por factores clave.

Durante su aparición en The Pat McAfee Show, Goodell subrayó que la seguridad de los jugadores es la prioridad absoluta. «Si no podemos garantizar que sea seguro para nuestros jugadores, no lo haremos. Por eso no es inevitable», declaró. Además, recordó el proceso de transición de 16 a 17 partidos, que se logró con éxito gracias a la colaboración con la asociación de jugadores y la implementación de medidas de seguridad.

Sin embargo, el comisionado también reconoció que, cuando se alcance el momento adecuado, habrá que abordar cuestiones como los dobles bye (descansos) y el tamaño de las plantillas. Sobre este último punto, sugirió que podrían añadirse entre dos y tres jugadores más a las plantillas activas en los días de partido.

La reducción de la pretemporada: el otro gran debate

Goodell ha sido crítico con la pretemporada actual, calificándola de «falsa representación» del fútbol americano. «No cumple con los estándares que deberíamos exigir», afirmó. Su propuesta pasa por reducir el número de partidos de exhibición y convertirlos en encuentros de temporada regular, lo que aumentaría la competitividad y el valor del producto.

Desde el punto de vista económico, la expansión a 18 partidos tendría un impacto masivo en los ingresos de la liga. Actualmente, la temporada regular consta de 272 partidos (tras añadir el 17º encuentro en 2021). Si se añade un 18º partido, el total ascendería a 288. Eliminar por completo la pretemporada y convertir esos partidos en temporada regular supondría un total de 320 encuentros, lo que multiplicaría las oportunidades de transmisión para cadenas y plataformas de *streaming*.

¿Cuándo podría hacerse realidad?

Aunque Goodell no ha confirmado una fecha concreta, la NFL mantiene abierta la posibilidad de implementar la expansión en 2027. La decisión final dependerá de las negociaciones con la asociación de jugadores y de cómo se gestionen los riesgos asociados a la seguridad y la logística.

Mientras tanto, el debate sigue abierto: ¿se trata de una evolución necesaria para el negocio o de un riesgo innecesario para los deportistas? Lo único claro es que, tarde o temprano, la NFL tendrá que tomar una postura definitiva.