El infrasonido: un enemigo invisible en los centros de datos
El boom de los centros de datos está generando tensiones en condados, ciudades y pueblos de todo el país. Sin embargo, el mayor desafío al que se enfrentan las autoridades locales no es el ruido audible, sino uno que no pueden percibir: el infrasonido, un sonido de baja frecuencia que, aunque inaudible para el oído humano, puede generar malestar y preocupación.
¿Qué es el infrasonido?
El infrasonido se describe como vibraciones y cambios de presión tan bajos que resultan imperceptibles. Estas ondas, similares a las generadas en terremotos o erupciones volcánicas, pueden provenir de múltiples fuentes, desde explosiones hasta sistemas de climatización o neveras. En el caso de los centros de datos, la combinación de servidores, ventiladores de refrigeración y generadores de energía —como turbinas de gas natural— podría estar produciendo infrasonidos.
La polémica en redes sociales
La preocupación por el infrasonido en los centros de datos ha ganado fuerza en internet gracias a un vídeo del ingeniero de audio y investigador Benn Jordan, que acumula más de un millón de visualizaciones en YouTube. En él, se sugiere que algunos centros operan como "armas acústicas" mediante infrasonidos, afectando a las personas. Esta teoría ha sido criticada por el escritor Andy Masley, quien ha iniciado un debate público sobre el tema.
Aunque el debate entre Jordan y Masley ha ganado relevancia en internet, la ciencia aún no ha determinado si el infrasonido representa un riesgo real para la salud pública. Estudios previos han vinculado este fenómeno con efectos como mareos o fatiga, pero la investigación sigue en curso. Además, hablar de infrasonidos puede sonar excéntrico, como demuestra un estudio que atribuía visiones de fantasmas a este tipo de ondas.
Un eco del pasado: el miedo a las radiaciones invisibles
La controversia recuerda a otro temor de la era eléctrica: los campos electromagnéticos (CEM). Durante años, proyectos de líneas de transmisión y energía solar han tenido que lidiar con la desconfianza de quienes creen que estos sistemas emiten radiaciones dañinas e invisibles. Un ejemplo reciente es la oposición a una línea de transmisión en Nueva Jersey, impulsada por un seguidor de RFK Jr., quien expresaba su preocupación por las emisiones eléctricas.
Esta semana, el secretario de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. anunció que pedirá al Cirujano General que realice estudios o revisiones sobre la contaminación acústica y las emisiones electromagnéticas de los centros de datos. El objetivo es "informar mejor al público estadounidense" sobre los posibles riesgos.
¿Qué dice la ciencia?
Aunque existen lesiones neurológicas bien documentadas relacionadas con la exposición a ciertos niveles de ruido y radiación, aún no hay consenso sobre si el infrasonido o los CEM de los centros de datos representan un peligro real. La investigación continúa, pero la desinformación y el miedo a lo desconocido alimentan el debate.
Mientras tanto, las autoridades locales y los desarrolladores de centros de datos deben equilibrar el crecimiento tecnológico con las preocupaciones de las comunidades afectadas, buscando soluciones basadas en evidencia científica.