Un juez federal en Nueva York ha desestimado los argumentos de una empresa que demandó a fabricantes de productos con el nombre 'Don't Care Bears' y diseños de osos relacionados con la marihuana. En su fallo, el magistrado Arun Subramanian (Tribunal de Distrito Sur de Nueva York) determinó que la demandante, Those Characters from Cleveland, LLC —propietaria de los derechos de los Care Bears—, no logró demostrar que los productos infringen sus marcas ni que existe riesgo de confusión en el mercado.

La demanda se basaba en la supuesta infracción de marca y en la alegación de que los productos en cuestión usaban el nombre 'Don't Care Bears' (o variantes) junto a imágenes de marihuana, lo que, según la actora, diluía su marca y generaba confusión entre los consumidores. Sin embargo, el juez consideró que los argumentos de la demandante eran insuficientes para sustentar sus reclamaciones.

El tribunal analizó si los productos podrían acogerse a la doctrina del uso justo (fair use) o a la protección de la Primera Enmienda (libertad de expresión), especialmente en el contexto de la parodia. La jueza recordó que, en el caso Jack Daniel's Props., Inc. v. VIP Prods. LLC (2023), el Tribunal Supremo de EE.UU. rechazó la defensa de Primera Enmienda para un juguete que imitaba la forma de una botella de whisky de la marca. No obstante, el alto tribunal aclaró que su fallo era limitado y solo aplicable cuando el uso de la marca se realiza como marca (es decir, para identificar el origen de los productos).

En este caso, los productos con el nombre 'Don't Care Bears' no se asemejan a los Care Bears originales ni utilizan osos que recuerden a los personajes de la marca demandante. Muchos de ellos muestran osos con lazos, otros imitan al personaje principal de Corduroy, y algunos incluso representan osos con un aspecto alejado de los Care Bears, como si hubieran consumido marihuana. Según el juez, los acusados no están utilizando la marca 'Care Bears' como marca, sino como parte de una frase con un mensaje distinto. Por ello, el precedente de Jack Daniel's no es aplicable aquí.

La demandante también citó otros casos, como Cliffs Notes, Inc. v. Bantam Doubleday Dell Publishing Group, Inc. (1989), para argumentar que el mero uso de una marca ajena para promocionar un mensaje no constituye parodia. Sin embargo, el juez aclaró que esto no implica que el uso de una marca no pueda ser considerado parodia en absoluto, ni que en este caso concreto no lo sea. Además, se mencionaron los casos Dr. Seuss Enters., L.P. v. Penguin Books USA, Inc. (1997) y Louis Vuitton Malletier S.A. v. My Other Bag, Inc. (2016), que establecen que una parodia debe dirigirse, al menos en parte, a la marca en cuestión. Aunque la parodia puede extenderse más allá de la marca, debe incluir una crítica o comentario sobre ella.

La actora afirmó, sin aportar pruebas, que los productos eran simplemente un comentario cultural y no una parodia de los Care Bears. No obstante, el tribunal consideró que, en el expediente actual, no podía descartarse que los productos tuvieran un componente paródico, especialmente al contrastar la imagen de los Care Bears —asociados a valores como la amistad y la positividad— con la temática de la marihuana. Por tanto, el juez concluyó que no existían suficientes elementos para sostener las reclamaciones por infracción de marca.

El tribunal no determinó de manera definitiva si los acusados podrían prevalecer en una defensa basada en el fair use o en la Primera Enmienda, ya que el análisis completo requeriría una evaluación más profunda de las pruebas. Sin embargo, en esta fase inicial —correspondiente a una solicitud de orden de restricción temporal (Temporary Restraining Order, TRO)—, el juez consideró que la demandante no había cumplido con el estándar necesario para demostrar un perjuicio irreparable.

Fuente: Reason